domingo, 5 de enero de 2014

Su tío

La muerte de Kim Jong-un puede darse como un hecho. No podemos constatarlo, pero sería demasiado conspiranoide negarlo. Es un buen caso para ver la diferencia entre hechos más o menos verificables y las interpretaciones que suscita. La interpretación es "teórica", es decir, intenta responder a "por qué se ha producido", "qué significa" -es decir, cómo se relaciona con otros hechos verificables-. "para qué se ha producido". Génesis, causa, contexto, finalidad. En esos casos, que tales argumentos sean verificables suele ser una excepción. Lo más frecuente es que se pretendan verosímiles y para ello se puede echar mano hasta de complejos modelos matemáticos que, como digo, no son una verificación de la interpretación sino que añaden verosimilitud a la interpretación propuesta. Sin llegar a tales extremos, aquí viene una lista de interpretaciones de dicha muerte. Como dice el titular, desde las más a las menos enloquecidas. Pero no se crea que si hubiese una sarta de fórmulas matemáticas la verificabilidad de la teoría aumentaría significativamente. A lo más el encandilamiento de los que no las entendemos. ¿Desprecia cuanto ignora? Tal vez. Pero no afirmo con tanta rotundidad como "verdadero" lo que solo es "verosimil".
Otro ejemplo sobre la diferencia entre hechos constatables y teorías explicativas, en este caso referidas a la desigualdad en los Estados Unidos, aquí.

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