sábado, 25 de enero de 2014

Capitalismo nacional, burguesía nacional

Atrapados. Después de leer este artículo escrito desde Argentina sobre su situación económico-político-social local, me lo confirma. Se puede predicar (que no practicar) todo el voluntarismo que se quiera, pero, al final, el juego es entre unos gobiernos locales y un sistema mundial. Es evidente que los gobiernos tienen capacidad de maniobra, que, además, pretenden que es mayor de lo que realmente es: al fin y al cabo, tienen que legitimar su posición y sus "proyectos ilusionantes" para que les voten. Pero son igualmente evidentes las limitaciones que impone un sistema financiero mundial (dicen que las Bolsas europeas cayeron ayer por "culpa" de lo sucedido en Argentina), las conexiones empresariales internacionales (las empresas más castigadas en dichas Bolsas supongo que fueron las que tienen inversiones en Argentina, de donde tienen que repatriar beneficios) y grupos sociales que solo predican el nacionalismo cuando les conviene, pero cuyas prácticas son de "el capital (no los proletarios) no tiene patria" (los proletarios sí que la tienen y se les predica en tal sentido sistemáticamente).
El artículo que cito da a entender que hay dos salidas contra esa dificultad de construir "el socialismo en un solo país": salirse del capitalismo e integrarse en una entidad superior a la nación que allí se llama "Nuestramérica".
Salirse del capitalismo es muy fácil en el terreno teórico. Mucho más fácil de lo que ha sido salirse del comunismo en la Europa del Este, para lo cual no había andamiaje teórico alguno. Pero resulta mucho más fácil, en la práctica, integrarse en el capitalismo realmente existente que salirse de él. A no ser que se siga creyendo en la "crisis terminal del capitalismo" que puede ser real en términos medioambientales pero no lo es en términos de los grupos que se benefician de él y que detentan el poder como para beneficiarse también de la devaluación argentina.
Integrarse en una entidad superior a la nación tiene también sus dificultades. Que se lo digan, dentro de la Eurozona, a los GIPSI, grupo al que se le van uniendo otros países como Francia. Y que se lo digan a los partidos que predican la independencia de su zona (escoceses, catalanes, vascos, galeses, "padanos" -lo de flamencos y valones es demasiado complicado para mí-) aun a costa de "perder" los beneficios de aquella integración..
En el caso latinoamericano, integrarse en tal entidad supondría que los distintos proyectos de integración son convergentes, lo cual no es el caso sino todo lo contrario. Precisamente, uno de los obstáculos para tal integración son los respectivos nacionalismos estatales de sus pretendidos integrantes, en particular el de los temerosos de que una "hegemonía" regional (cuando no foránea) impida una integración sin centro y periferia... como ha sido la de la UE, con centro y periferia muy marcados.
El "capitalismo nacional" que predicó Kirchner tiene, pues, sus dificultades. El capitalismo es el sistema mundial en el que están inmersos esos ámbitos reales de decisión que son los Estados pero cuyas capacidades son muy limitadas llegado el momento. 
La "burguesía nacional" es internacional. Si algo hay "nacional" es la tendencia al "poujadismo", esa defensa de los empresarios de pequeñas y medianas empresas que permite entender los votos nacionalistas de clases medias.
Cierto que otro gobierno lo habría hecho de otra manera. No necesariamente mejor ni habría tenido autonomía suficiente si es que de autonomía (aka soberanía) se trata. Pero sí diferente.  Esa es, al fin y al cabo, la lucha política local. Tiene sentido: a quiénes defiende realmente, cómo lo hace y a qué precio (véase Bolivia). Pero sin exagerar su margen de maniobra. El capitalismo mundial y la burguesía mundial impone sus rebajas a las pretensiones de omnipotencia por parte de los gobiernos locales que bregan con su capitalismo local y su burguesía local, pero que tienen a los otros por encima.
El problema, al final, no es (solo) Argentina y su moneda. Es la China, y el empleo en el Reino Unido, y las ganancias en los Estados Unidos y varias más que hacen que decisiones locales (esas sí) tengan efectos financieros mundiales. Pero me confieso dépassé par les événements cuando leo que la cosa está siendo causada por
a massive unwinding of levered bets in the hedge fund community that were placed on views which have become de rigeur to the point that the market has become very one-sided lately.
Lo poco que alcanzo a entender me indica que el capitalismo mundial, en manos de los especuladores mundiales, ha de ser tenido en cuenta si queremos reducir nuestra ignorancia sobre qué está sucediendo. 

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