viernes, 3 de enero de 2014

A favor de quién

Un senador estadounidense escribe un artículo a favor de aumentar el salario mínimo en su país. Lo que me interesa no es que pueda aplicarse a España, incluyendo a Cataluña, claro. Ni que algunos 'progres' de allí le estén echando los tejos para que se presente como candidato a las próximas presidenciales (y que las pierda, claro). Lo que me interesa es que afirme que aumentando el salario mínimo se ahorrarían los contribuyentes sus buenos dólares. El argumento más convencional es que reduciría el asombroso nivel de pobreza de su país al producir crecimiento económico. Pero el argumento del senador es el siguiente: muchos hijos de empleados de grandes almacenes dependen de Medicaid y muchos de esos empleados dependen para su subsistencia de las 'food stamps', la subvención pública para la alimentación de los pobres. Aumentar el salario mínimo, dice, permitiría ahorrar esos fondos públicos. De lo contrario, los dueños de esos grandes almacenes pueden obtener esa ayuda del gobierno para mantener en vida a sus empleados a bajo coste, con lo que mejoran sus perspectivas de enriquecimiento. Libre mercado subvencionado de tapadillo. Entiéndase así por qué creo que, en caso de que llegue a candidato, sus perspectivas de victoria son magras: se puede dudar que consiga fondos para las costosas campañas electorales. Porque, en todas partes, la pregunta es 'quién paga'. Y si no hay dinero, no hay engaño, digo campaña electoral. Y si no hay engaño, no hay victoria. Claro que no siempre gobiernan a favor incondicional de los que financian. A veces, por bien de estos a medio plazo, les han de imponer, a corto, algunos pequeños sacrificios. Pero la regla general en las 'democracias avanzadas' suele ser la que digo. Y no viene mal preguntarse si, a la larga, también se aplica en las otras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario