viernes, 20 de diciembre de 2013

Demasiada "política"

Copio y pego de un artículo escrito por simpatizantes del chavismo:
El Chavismo puede sentirse optimista, en cierta medida, porque después de la ajustada victoria de Maduro en las elecciones presidenciales de abril, el desgaste de un proceso con 15 años en el poder, el acoso mediático, la inseguridad sin resolver, ineficiencia, falta de planificación, corrupción, problemas económicos gravísimos, la inflación disparada, desabastecimiento de algunos productos básicos y, sobretodo, lo más importante, sin el gigante Chávez aguantando en sus hombros este panorama demoledor, se preveía que el proceso iba a desplomarse.
La raíz de los problemas venezolanos no está en si "Chávez vive" (como el "Alfaro vive" ecuatoriano, sin exclamación final). Es la economía, estúpido (que diría la campaña electoral de Bill Clinton). Un ex-ministro de Chávez se ha encargado de ponerlo negro sobre blanco y se le ha contestado aquí sin salirse demasiado de la economía.
Y la economía es algo que se suele presentar como local (si en parte lo es), pero que no se puede separar de la economía mundial (que también tiene algo que decir al respecto). Por ejemplo, el extractivismo y el rentismo son políticas locales. Mucho más el clientelismo. Pero el mercado del petróleo es mundial, el mercado de divisas también (aunque las devaluaciones sean locales) y el de la alimentación no digamos. Que no son "mercados libres" es algo que hay que añadir: son manipulados. Pero no por esos gobernantes locales (del gobierno central) que exaltan la política y la ideología por encima de otras consideraciones.
¿Que qué tiene que ver eso con las Españas? Nada, claro, si se recuerda que en España no hay petróleo (bueno, no hay mucho y el que hay se va a extraer con "fracking", los muy insensatos). No puede haber mucho extractivismo (a no ser que el turismo se incluya en tal capítulo -cosa que mis amigos latinoamericanos se horrorizarían de tal error terminológico, pero que a mí no me parece tan insensato-). Tampoco rentismo. Algo de clientelismo sí que hay, pero "hacia arriba", no "hacia abajo".  Y el diagnóstico que he citado se aplicaría solo en algunos puntos a las Españas. Sobre todo no se aplicaría en lo de la inflación (la deflación tampoco es que se ideal). De haber inflación es de política que oculta la economía, la ineficiencia y la corrupción. Tanto por parte del gobierno catalán como del central (el de Madrid, si se prefiere, pero entonces al anterior hay que llamarle "de Barcelona", que tampoco es un asunto menor). Y son esos puntos los que hay que resolver, mezcla, ellos también, de local y exterior, por más que ya no se hable tanto de la "troika" y de los "hombres de negro". Pero usar esa política como cortina de humo y maniobra distractiva me parece que está muy feo. Sobre todo si reduce las energías que tendrían que estar siendo utilizadas no precisamente en el "politiqueo", por más que el tema de la "sagrada unidad de España" por un lado y el sagrado "derecho a la autodeterminación" por otro sigan siendo santo y seña de unos y otros. En el fondo, aunque solo en parte, se trata del acceso al poder, la posibilidad de corromperse y la disponibilidad de puestos para los amigos en ministerios como el de Hacienda o en empresas públicas o en proceso de privatización ¿Irresponsables? Tal vez. Pero no están solos.

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