jueves, 7 de noviembre de 2013

Armas: born to kill

Un argumento sencillo, pero que no se me había ocurrido: los coches están hechos para llevarte de un lado para otro; si, por desgracia, matan a alguien, se trata de un accidente que habrá que prevenir en el futuro mejorando la seguridad vial, controlando en qué condiciones el conductor ha cogido el volante (cansado, borracho etc.) y estudiando la mecánica del coche para que tales accidentes no vuelvan a ocurrir.
Sin embargo, si hay una balacera en un hipermercado, no se trata de un accidente como el de los coches ya que las armas se han utilizado exactamente para aquello para lo que fueron diseñadas. Y no digamos en una guerra y más después de una carrera de armamentos.
Cierto que las armas no matan: matan sus usuarios. Pero también es cierto que algunos desequilibrados (sean mindundis o jefes de Estado) matarán con más facilidad si tienen acceso a las armas, uno de los sectores del comercio internacional más importantes y lucrativos junto a los coches, el petróleo y las drogas (legales e ilegales).

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