domingo, 27 de octubre de 2013

No espían a mindundis

La cosa no va de que espíen a gobiernos amigos y enemigos. Espían a los importantes, como espían a las empresas que pueden ser competitivas con las propias y... a todo lo que se mueve. Aclaremos.
Lo de espiar a gobiernos, ya es un clamor: 35 líderes del mundo mundial vigilados estrechamente a través de sus teléfonos y correos electrónicos. Algunos afectados lo juzgan excesivo, aunque Cameron lo minimiza (estos anglosajones... Así era el mundo de 1984, la novela de Orwell).
Los gobernantes españoles andaban algo cabizbajos: con el complejo de inferioridad que les caracteriza, siempre buscando superarlo incluso sobreactuando como hacía José María Aznar, temían no dar la talla y no estar en la lista de políticos vigilados atentamente por la NSA y similares. Ya pueden estar tranquilos y mañana llamar al embajador USA para pedirle explicaciones. Perdón, que son precavidos: para pedirle información; con cortesía diplomática, faltaría más. A mí me extrañaría que se hubiesen sorprendido por tal espionaje, pero el teatro de rasgarse las vestiduras sería una forma de decir "somos importantes". No hay peligro: no se llamará a consultas al embajador en Washington y les basta con la certeza difundida de que, sí, han sido espiados, añadiendo por su parte que no hay "constancia". Perfecto. Se evitan hablar de la colaboración en el espionaje.
Las empresas objeto de "seguimiento" no son la tienda de la esquina ni el taller de reparaciones que está a pocos metros de mi casa. Las "pequeñas y mediocres empresas" (creo que era Braudel el que usaba esa frase) nada tienen que temer. Las multinacionales, armamentísticas, tecnológicas, sí. 
Y por lo que se refiere a los millones de ciudadanos vigilados atentamente, estoy convencido de que este blog no está entre ellos. Con una treintena de seguidores, ocupando un puesto muy bajo en los "ranking" de blogueros y tratando solo muy de tarde en tarde temas candentes (aunque creo que sí importantes), estoy seguro de que no ha entrado en el "data crunching" que ha puesto a otros en el punto de mira del Gran Hermano, ni siquiera si, de vez en cuando, y por complejos motivos, he utilizado palabras que creo que entran en sus criterios de búsqueda. Mi correos electrónicos, es cierto que me conectan con gente de medio mundo (he tenido mucha suerte con mis amigos). Unos, casi a diario; otros, de vez en cuando; pero en todo caso con confianza y tranquilidad. Irrelevante para la NSA, excepto en un par de casos en los que, ahí sí, evito sistemáticamente entrar en determinados temas que son sensibles en sus respectivos países y puedo suponer que ellos sí que podrían estar en la lista de "interesantes". 
Total, eso: que los mindundis tenemos garantizada la "privacidad". Que, para lo que sirve...
(Añadido el 29: Claro que si hay dos interpretaciones para un hecho, es que hay posibles muchas más. Hoy leo dos: que el gobierno español es pura sumisión al que manda y que, como otros europeos, es pura hipocresía lo que hace -esto último, en el Financial Times-. No sé por qué me da que esta es una buena interpretación)
(Añadido el 30: Me lo temía y viene en portada como noticia principal)

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