miércoles, 9 de octubre de 2013

El precio del crecimiento

No es una novedad, aunque tendría que serlo para los políticos que, como los españoles, plantean el problema como si el crecimiento económico fuese el objetivo final. El informe del Banco Mundial sobre África me parece claro: se crece, sí, pero a costa del extractivismo, la desigualdad y la pobreza. La tarta puede crecer, pero a coste elevado y repartiendo las raciones de forma poco equitativa.
Mientras, en las Españas, la discusión está entre las profecías sobre el crecimiento en 2014 que hacen los presupuestos generales del Estado y las profecías, igualmente religiosas, que hace el Fondo Monetario Internacional. Las "enormes" diferencias entre unas y otras se reducen a décimas. Pero, claro, hace falta crecimiento (sin cambiar las reglas del juego) para reducir el desempleo. Nada sobre la desigualdad y la equidad. Y ninguna referencia al precio mediambiental que hay que pagar por esas décimas de crecimiento. Ni al fracaso de las políticas de austeridad.
(Añadido el 13: una discusión interesante sobre un trabajo del Banco Mundial en torno a la relación entre crecimiento y reducción de la pobreza)

1 comentario:

  1. El viejo problema de confundir, no inocentemente, los emdios y los fines

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