sábado, 15 de junio de 2013

Poder mundial

Sucesión de estudios sobre la desigualdad de rentas a escala mundial y en las "plutonomías" anglosajonas en particular, amén de las conexiones entre la élite mundial, sea en términos personales o empresariales.
De meditación obligatoria para sociólogos que creen que lo que es válido para unas sociedades lo es también para otras: los conceptos producidos a partir de las "plutonomías" no parece que sean muy útiles para otras sociedades. Ni siquiera dentro de la vieja Europa lo que es válido para su zona central no está tan claro que sirva para su periferia. 
Y también obligatorio para los que siguen creyendo que la unidad de análisis "definitiva" es el sistema social o la "formación social históricamente determinada". Obvio que ahí hay una unidad de análisis interesante.  Pero sabiendo que tomar esas unidades de análisis tiene sus problemas. El primero, no percibir las diferencias internas. Por ejemplo, en el caso de España, se pueden hacer referencias al papel que ha tenido la burbuja inmobiliaria en la actual debacle. Sin embargo, la cosa cambia cuando se ve desde el prisma de sus diferentes Comunidades Autónomas: no es lo mismo el País Vasco que Extremadura, aunque ambas poco afectadas por la burbuja inmobiliaria, que ha estado más extendida en la zona “mediterránea”. Y lo mismo puede decirse de los Estados Unidos Mexicanos: las diferencias entre sus estados son también notables (en lo que se refiere al desempleo, no es lo mismo Tamaulipas o Aguascalientes que Michoacán o Yucatán). Pero es inevitable simplificar, so pena de pretender un mapa a escala 1:1, sobre el que ironizaba Borges.
El segundo problema es el que tiene más que ver con lo que ahora estoy citando: que no solo han entidades "por debajo" del sistema social o la formación social coextensivos con el Estado sino que también las hay "por encima" y hay que tenerlas en cuenta.
La dificultad, y lo que cito es un buen ejemplo, es que se pueden obtener datos relativamente aceptables (nunca son perfectos) sobre desigualdad y sobre interconexión de "los de arriba". Pero no es tan fácil llegar a conclusiones significativas (más allá de las que ya estaban en las premisas ideológicas) sobre el poder real que la élite mundial (la cosmocracia) ejerce efectivamente. Recurrir a conciliábulos, encuentros, Illuminati, Bilderberg, Foro Económico, Trilateral y demás solo permite "suponer" que ejercen tal poder, pero sin poder demostrarlo. A escala local, regional, subestatal o estatal todavía puede hacerse algo, pero a ese nivel estamos condenados a la especulación. Mucho más cuando cruzamos los posibles poderes de esas élites con las diferentes situaciones de países diferentes (amén de sus diferenciaciones internas). No es lo mismo, en efecto, la estructura social de las "plutonomías", de los restantes países centrales, de los países semiperiféricos, de los que están en vías de subdesarrollo o de desarrollo y de los que están dejados de la mano de dios. No solo se pueden suponer diferentes capacidades para influir en los mismos por parte de aquellas élites sino diferentes intereses en hacerlo, haciendo verosímil el dicho de Marx sobre los proletarios pero aplicado a los países: hay algo peor que un país periférico explotado y es un país periférico no-explotado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario