lunes, 17 de junio de 2013

Big Brother is Watching You



El nombre del sistema que dominaba una parte del mundo de la novela "1984" era Ingsoc. No tenemos un nombre para el sistema que ahora quiere ser mundial, cada día más opaco (aunque con filtraciones) pero que te convierte en trasparente (tienes secretos, pero no eres un secreto: lo pueden saber todo de ti) y que se expande porque, como digo, quiere ser mundial (tiene dividido el Planeta en seis comandancias militares) y quiere llegar a todos los ámbitos de la vida de sus ciudadanos. Una buena descripción de sus características aquí. Si se quita la pretensión de ser mundiales, el "Estado vigilante y de vigilancia" comienza a ser una epidemia a escala mundial.
Sarah Pallin, que fue candidata a la vicepresidencia de los Estados Unidos, ha hablado del gobierno de Obama como "orwelliano".  Los demás gobiernos intentan emular al de los Estados Unidos generando más y más "Gran Hermano que te está mirando". Por supuesto que es por nuestro bien: lo hacen para defendernos de los "malos". Pero siempre queda la sospecha de que "también" lo hacen para mantener una determinada estructura de poder más allá de las comprensibles peleas, dentro del Partido Interior, por ocupar los puestos más apetitosos.
El elemento orwelliano afecta también al lenguaje político. Cuando estaba en sus comienzos la ocupación de Irak dediqué un libro  a la perspectiva orwelliana que tal evento producía. Sus capítulos seguían las tres frases que resumen el Ingsoc: guerra es paz, esclavitud es libertad e ignorancia es fortaleza. Los asesores de imagen explican a los políticos qué palabras usar y cómo cambiar el significado de las palabras (por ejemplo, "emigrar a la Unión Europea no es emigrar", como ha dicho un destacado miembro del Partido en España). Parece que va a más. Y que estamos re-escribiendo la Historia, aunque todavía no se ha logrado un Ministerio de la Verdad que consiga impedir que se propaguen versiones diferentes a la oficial. Todo se andará.
(Añadido el 23: James Petras da su versión aquí)
(Añadido el 24: la versión de Johan Galtung, aquí, es digna de mención: "Reinventing fascism". Vale la pena)

2 comentarios:

  1. Por exceso, saturación de información puede ser hasta ineficiente, algo así como una dictadura que hurga en nuestra privacidad, pero mitigada por la incompetencia, aún así, preocupante, claro.

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  2. 'Information overload', efectivamente. Casos ha habido en los que la información estaba, pero sepultada por más información. Ahora bien, si te buscan,te encuentran.

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