miércoles, 22 de mayo de 2013

Frases célebres

La semana pasada, tratando de las diferencias entre algunas propuestas para salir de la crisis, concluía mi colaboración diciendo que “Parecen palos de ciego para defender intereses de los propios frente a intereses de los ajenos sin que haya ningún tipo de “astucia de la Historia”” (por cierto, ponía Historia con mayúscula para diferenciarla de las historias con minúscula, pero eso son manías mías). Tal vez los que todavía tienen algo de respeto por los que nos gobiernan y sus oposiciones, lo de “palos de ciego” pudieron pensar que se trababa de una exageración propia de intelectualillo de provincias. Vayan, entonces, tres frases célebres de no menos célebres personajes políticos para ver si exageraba o me quedaba corto.
1. De entrada, la que pronunció el presidente del Gobierno, D. Mariano Rajoy, al finalizar, el jueves pasado, la primera reunión en busca del pacto social perdido: el Gobierno, dijo, “tiene un rumbo fijado y sabe lo que hay que hacer”. Que no vengan otros a contárselo y menos si son los sindicatos, añado. Sus razones, claras y diáfanas aunque la sintaxis sea algo peculiar por eso de la doble negación: “Lo que no debo hacer es no tomar aquellas decisiones que son las que necesita la economía española”. Los maliciosos encontrarán que lo que yo decía el miércoles pasado sobre “defender los intereses de los propios” podría estar reflejado en estas frases del presidente. Pero, en cualquier caso, son, hay que reconocerlo, una clara prueba de que estoy equivocado al decir eso de los “palos de ciego”. Porque sí saben lo que se hacen en pro de la economía española.
Cierto que eso de la “economía española” todavía podría salvar lo de los “intereses de los propios” ya que lo que puede “necesitar” podría ser más empleo (que es lo segundo que propone el sr. Rajoy) o, simplemente, mejores índices en el Ibex o mayores beneficios para los Bancos. Pero eso es especular. Nada: sí saben lo que se hacen.
2. Y lo sabían antes de gobernar. El actual ministro de Hacienda, D. Cristóbal Montoro, el año pasado, reconoció haber dicho, estando en la oposición, aquello de “Que caiga España que ya la levantaremos nosotros” (cuando lleguemos al poder, supongo que estaría pensando). No voy a entrar en la discusión de qué oposición ha sido más desleal, si la del PP al PSOE de Zapatero o la del PSOE al PP de Rajoy. Pero sí hay que reconocer que el Sr. Montoro tuvo varias intervenciones de claridad meridiana sobre lo que habría que hacer (sobre impuestos, por ejemplo, recuerdo una intervención suya haciendo referencia, sin nombrarla, a la peculiar “curva de Laffer” según la cual los ingresos de la Hacienda pública aumentarían a medio plazo si se reducían los impuestos). “Nosotros la levantaremos” es una expresión de lo convencido que estaba de saber responder al “¿qué hacer?” del clásico. Otra cosa es ese apetito desordenado por lograr el poder, “caiga quien caiga” (en su caso, España, lo cual no es muy leal). Pero tampoco está la cosa como para suponer que solo el PP sufre de dicha malformación antidemocrática: desgraciadamente, se trata de una epidemia en muchos sistemas políticos y, en todo caso, en el español. De todas formas, saber, sabía. Como Rajoy sabe. ¿Seguro que saben?
3. El Sr. ministro de Asuntos Exteriores, D. José Manuel García-Margallo, respondía a esa pregunta el día anterior a la publicación de mi artículo de la semana pasada en palabras que escuché en televisión ese mismo día. Más claro no podía ser: "En esta crisis no sabemos cuál es la solución y empezamos a pensar que lo que estamos haciendo no es suficiente o que no son adoptadas las medidas a tiempo". Los diagnósticos parece que se conocen. Se sabe, dice, lo que ha pasado, pero no "las soluciones más adecuadas para salir de la recesión".
Siempre se podrá decir que, en la jerarquía, “los jefes nunca se equivocan” y que, por tanto, estas tres frases las he reproducido en exquisito orden jerárquico. El Sr. Margallo podrá ahora pasar al “donde dije digo, digo Diego”. Dña. María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, no se retractó de aquello de “indemnización en diferido” y “simulación de contrato” a propósito del caso Bárcenas, suscitando algunas interpretaciones en términos de las peleas internas del Partido (discúlpenme la mayúscula). Pero dejando de lado esa interpretación maliciosa de las frases citadas (obvio que su yuxtaposición sí que es maliciosa), habrá que elegir. No pueden ser todas igualmente verdaderas.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

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