sábado, 13 de abril de 2013

Percepciones de la pobreza

Hace como veinte años publiqué algún trabajo sobre las cuatro perspectivas ideológicas sobre la pobreza y cómo cada una de ellas percibía a los pobres y a los ricos, qué causas atribuían a la existencia de pobreza y qué remedios proponían. Se trataba del liberalismo, del marxismo (es decir, del comunismo realmente existente), de la socialdemocracia y de la sociedad gestionada (kanri shakai, el modelo japonés entonces boyante -hablo de finales de los 80 y principios de los 90-, cuando todavía no había pobreza más allá de las castas como los burakumin). Reproduzco lo de entonces sin entrar ahora en detalles.


Liberalismo
Marxismo
Social-
democracia
Sociedad
gestionada
Pobre
Culpable
Abolido
Desfavorecido
Voluntario
Causa
Individual
Estructural
Mezcla
Religiosa
Remedio
Extinción
Internamiento
Ayuda
-
Rico
Héroe
Villano
Paga impuesto
Moderado

Mi conclusión, entonces, era que los cuatro modelos estaban en crisis, cada cual por motivos diferentes. Y, más o menos, así ha sido, de manera obvia, para el comunismo realmente existente y para la sociedad gestionada del tipo japonés (siguiendo las ideas de Akamatsu Kaname, un economista, a lo que parece, digno de conocerse y totalmente desconocido en Europa). En menor medida, pero también de manera evidente, la socialdemocracia no ha sabido/podido mantener sus planteamientos y se ha aguado, por usar la palabra más suave. ¿Qué queda? ¿El neoliberalismo? 
Pues hay quien dice que la actual crisis muestra el fracaso también del neoliberalismo cuya práctica (las ideas se quedan en el aire hasta que un político pone en práctica las de algún economista muerto) habría sido iniciada por el binomio Reagan-Thatcher y cuyas desregulaciones habrían estado en el origen de la actual contracción/depresión/desaceleración o como quiera llamarse la inestable situación actual, que favorece a los ricos en cualquier caso (han aumentado en número y fortuna según todas las fuentes).
Sin embargo, me parece que si alguna de las versiones se recupera es precisamente esa. El modelo japonés se lo llevó el viento. Definitivamente, creo. El comunismo sigue siendo una interesante utopía, pero no veo su práctica por ningún lado: los países llamados comunistas (China, Vietnam, Cuba) son un tipo particular de nacionalismo estatalista y ahí se queda: en una confirmación de "Rebelión en la granja" (Animal Farm, de Orwell). La socialdemocracia casi ha perdido el nombre y sus jerarquías buscan desesperadamente un lugar al sol de las ideas. En cambio, no había encontrado una descripción mejor del modelo que yo llamaba liberal que esta. Se trata de las percepciones de la pobreza y la riqueza en el estado de Tennessee y las consiguientes políticas que se están aplicando en el estado. El artículo teme que ese modelo se extienda al conjunto de los Estados Unidos. Es posible. Si es así, la guerra ha terminado: hemos perdido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario