jueves, 4 de abril de 2013

Juegos de guerra en Corea

Están llamadas a entenderse: el rico Sur y el críptico Norte. De hecho, se entienden más de lo que parece, aunque no sea más que por los trabajadores del Sur que cruzan a trabajar en el Norte. Encima, las aventuras de la planificación central han producido más de una hambruna, demanda que el Sur podría paliar.
Sin embargo, en estos últimos días se está observando una escalada que puede ser peligrosa ya que en ambos lados (China, Corea del Norte, Estados Unidos) hay armas nucleares y su uso no conocería fronteras. Unos despliegan misiles y sueltan bravatas, los otros hacen "juegos de guerra" movilizando misiles, barcos y tropas aunque sin los espectáculos de masas más propios del Norte, tan poco creíbles como el "pajarito" del venezolano Maduro.
Pero los "juegos de guerra", cuando se trata de potencias nucleares, son muy particulares. Hubo en los años 80 una película con el mismo título. En ella se contaba la historia de un hacker que se infiltraba en un ordenador del ministerio de defensa y, creyendo que se trataba de un juego, ponía en marcha el mecanismo de acción-reacción con la entonces enemiga URSS. Al final de la película, el super-inteligente ordenador, programado para responder convenientemente a los movimientos del enemigo, acababa diciendo: "Extraño juego: la única forma de ganar es no jugar".
Pues en esas estamos: la única forma de ganar en un juego de escalada nuclear es no jugar, es decir, desarmarse por ambas partes (no solo por una). Claro, cuando solo una de las partes dispone de la asquerosa arma nuclear (como es el caso de Israel), puede permitirse ciertos lujos (como los Estados Unidos) y no les hará gracia que alguno más acceda a dicha porquería (Corea del Norte, Irán). 
Volviendo a la situación actual, se puede pensar que todos juegan de farol en este póker con las vidas de los demás. O que una de las partes lo hace. Pero también es posible que ambos estén jugando en serio y dispuestos a usar sus armas, unos para remachar su sistema y los otros... también. En particular, ya hace tiempo que el presidente Obama ha hablado de que sus intereses están más en el Pacífico y, para ser exactos, en la costa Oeste del Pacífico. Por "suerte" Corea del Norte (aunque sí la China y, por supuesto, los Estados Unidos) no dispone de bombas suficientes como para producir lo que se temió en tiempos de la Guerra Fría: el "invierno nuclear".  Daurigota.

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