lunes, 22 de abril de 2013

Dudas sobre Boston

Una buena selección de artículos sobre las bombas en la maratón de Boston y los tiroteos hasta Watertown, con un muerto y un herido grave.
Coincido con su comentario, a saber:
1. lo primero que hay que hacer ante estas versiones rápidas sobre sucesos complejos es dudar. Hay demasiados antecedentes de versiones "cocinadas" (y que eran totalmente falsas), como para aceptar sin más que estos son los culpables. Y demasiada histeria inicial (unida a evidentes casos de generosidad y heroísmo) como para dejarse llevar por historias sobre saudíes, estudiantes ausentes o Al-Qaeda. Que el Moscow Times dé como buena la versión oficial (eso sí, arrimando el ascua a la sardina mosvovita) es comprensible, pero no es un argumento necesariamente a su favor. Y el que tuvieran un arsenal no les diferencia significativamente de bastantes estadounidenses.
2. pero si los han declarado culpables la policía, los medios y el público en general, se aplica el principio de Thomas: "si los actores sociales definen una situación como real, esta será real en sus consecuencias". Tanto da, a estas alturas, que sean objetivamente culpables o inocentes. En el caso del muerto, obvio que tanto da. En el caso del herido con dificultades físicas para hablar, pues lo mismo: ya ha sido declarado culpable y, de haber juicio, será culpable. Además, cuando se le interrogue el viernes, no habrá que leerle sus derechos como a cualquier otro sospechoso. Eso en el caso de que le interroguen.
3. las dudas sobre la versión oficial (que ahora llaman "narrativa") se extienden a las versiones alternativas, sean de teoría de la conspiración o de cualquier otro tipo. No por ser alternativa es necesariamente adecuada con la realidad. Podría darse el caso de que la versión oficial fuese la adecuada. Eso sí, cuando un grupo de los llamados "terroristas" niega su participación en un hecho (como sucedió en España en el 11-M), tiene todos los visos de decir la verdad, como cuando los "muyaidines del Cáucaso" -chechenos- dicen que su lucha es con Rusia, no con los Estados Unidos.
4. la razón última es que, en este mundo plagado de mentiras y manipulaciones, tiene sentido buscar la verdad o, por lo menos, no dejarse engañar con facilidad. Oponer a "su" versión falsa "nuestra" versión falsa no es la solución, aunque lo parezca: es parte del problema.
5. Tal vez, siguiendo a Sun Tzu y su El arte de la guerra, la mejor forma de luchar contra "su" engaño sea aportar "nuestro" engaño si de lo que se trata es de ganar la guerra como en Rebelión en la granja. Pero si lo que se pretende es ir contra la guerra, mantener la pelea entre mentiras no es una estrategia eficaz.
0. Creo que es en Documentos de una disidencia comunista donde Fernando Claudín cuenta lo sucedido cuando los comunistas que quedaban en la clandestinidad en los primeros años del franquismo iban a París y le contaban a Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista Español,  que el régimen era estable y que no se detectaban síntomas de resquebrajamiento del mismo, cosa que chocaba con la ´"línea oficial del partido" que era el inminente hundimiento del régimen, una vez terminada la II Guerra Mundial con la victoria de los anti-nazi y anti-fascistas. Carrillo les habría contestado que él sabía que dichos comunistas del interior estaban en lo cierto, pero que era necesario mantener la otra versión para "mantener alta la moral de los militantes". Moral alta mediante una mentira. Funcionaba entre los creyentes. Como ahora funciona la versión oficial de las bombas en Boston y los tiroteos posteriores. Solo que esta vez podría ser cierta.

1 comentario:

  1. Completamente de acuerdo.

    No recuerdo quién dijo que él buscaba la verdad, no los hechos. Ahí tenemos los hechos; unas bombas en una maratón, unos chicos armados y muertos...¿La verdad? Difcil de encontrar, quizás tarde, pero hay algo que me llamó la atención desde el principio: nadie reivindico la burrada.

    Un saludo

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