domingo, 17 de marzo de 2013

¿Se rompe España?

Parece que hay tres factores que, con lógicas diferentes, atentan contra la unidad de España: 1. la crisis interna de los dos partidos mayoritarios. 2. la crisis de la Casa Real y 3. las propuestas secesionistas catalanas.
Por empezar por el final, no se incluye el secesionismo vasco. Los más secesionistas (Bildu) están ocupados con la cuestión del fin de ETA y el asunto de los presos. Los siguientes en la escala (PNV, en el gobierno de la Comunidad) están más ocupados en enfrentarse a la crisis económica (sus bases empresariales es lógico que lo pidan) que en plantear el secesionismo a la catalana. En Cataluña el gobierno va al revés: los menos nacionalistas (CiU, en el gobierno y a pesar de su base empresarial) plantean abiertamente el secesionismo junto a sus aliados en el proyecto y primer partido de la oposición aunque apoyen al gobierno (ERC). Va para largo.
La Casa Real ha tenido de todo: escándalos sexuales, dispendios impresentables, corrupción, abuso de poder y hasta uso indebido de armas de fuego. Es, sobre todo, el asunto de la corrupción de alguno de sus (ex)miembros el que más claramente lleva a una descomposición de una institución que se supone (junto con el ejército, no se olvide) garante de la unidad de España. De todos modos, no parece que la III República esté a la vuelta de la esquina. Una abdicación, en caso extremo, y "a rey muerto (o abdicado), rey puesto".
Lo de los dos partidos mayoritarios es también fuente de inestabilidad que afectaría a lo anterior y, al unirse, acelerarían la posibilidad de secesionismo. No creo, de todos modos, que estemos ante una Tangentopoli que se vaya a llevar por delante a esos dos partidos. Sí sería posible un "5 Estrellas" celtibérico, pero manteniendo la "sagrada unidad de España" tanto si viene de IU como si, con más razón, viene del ultra-españolista UPyD.
¿Se rompe España? Mi impresión de observador periférico es que, como el bravucón clásico, "fuese y no hubo nada". Por lo menos hasta, digamos, 2020. Lo cual no quita para que las tres cuestiones sean graves y complicadas de gestionar. Pero para eso les pagamos.
Otra cosa es la "explosión social". Pero tampoco tengo claro que se vaya a producir: la depresión colectiva es uno de los resultados de la frustración que producen las políticas de austeridad (recortes). Como frustración, genera agresividad, pero esa agresividad se está dirigiendo hacia uno mismo: depresión y aumento de suicidios, además de las manifestaciones en la que se expresa el descontento. Pero la depresión no se traduce en un "alzamiento nacional", si es que "nacional" se puede aplicar a las Españas, claro.
Y una más: es prácticamente imposible hacer pronósticos, pero sí predicciones. Sabemos que un resorte aguanta que se le estire hasta un cierto punto, a partir del cual se rompe. Sabemos cuándo se ha roto, pero no sabemos cuándo se va a romper. Si seguimos separando sus extremos, sabemos que se romperá, pero también sabemos que podemos dejar de hacer fuerza y que, entonces, ya no se va a romper. Hay muchas fuerzas jugando en las Españas, cierto también. Si siguiesen todas en la dirección indicada, España se rompería. Pero puede haber un alto en el camino, una vuelta atrás o la aparición de fuerzas nuevas (sí, lo dicho) que detengan el proceso de se particular resorte que es el sistema político español. Mi predicción es que no se romperá (con independencia de lo que me guste tal eventualidad o su contraria). El pronóstico es reservado.

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