lunes, 11 de marzo de 2013

Hay crisis y crisis

Que España es un país en vías de subdesarrollo comienza a ser ya un lugar común. Se discute, de tanto en tanto, cuándo terminará esta mala racha y se volverá al crecimiento, y hay respuestas desde los optimistas de 2013 o 2014 a los pesimistas de 2025. Pero no se plantea a qué niveles se llegará cuando "esto" termine. Probablemente, los viejos tiempos no volverán y se aplicará a España el dibujo que, hace ya años, se hacía para la economía mundial (cuando se pensaba que la crisis era mundial y no regional):

Eran tiempos felices que no volverán, que no, que no volverán (era una canción de mi infancia).
Como mandan los cánones, esta situación se puede analizar "subiendo" hacia la Eurozona, hacia los países hasta ahora centrales o incluso hasta el cambio de época en el sistema mundial. Pero también se puede "descender" a sus componentes. De hecho, es lo que hicimos hace poco en una sobremesa en el País Vasco comparando la situación allí y la de la Comunidad Valenciana.
Los datos cantan. Euskadi tiene una situación incomparablemente mejor que la del País Valenciano. ¿Por qué? Saltan las razones:
  1. apostó en su día por la industria, no por los servicios ni el turismo
  2. no utilizó el sector de la construcción (el "ladrillo") como locomotora
  3. sus cajas de ahorro fueron mejor gestionadas y no sufrieron la impresionante rapiña valenciana
  4. hay creciente turismo pero no de "sol y playa", más vulnerable a los ciclos
  5. no está claro si el disponer de un "concierto" (sus tres fiscalidades: Álava, Guipuzcoa, Vizcaya) es un factor a añadir. Lo que sí parece es que, con independencia de los ingresos, los gastos no han sido tan estúpidos como los de la Comunidad Valenciana y su endeudamiento público no alcanza los niveles de esta última (Nota: hay cinco fiscalidades en el Estado español: la española central, la navarra y las tres vascas citadas).
No hay nada perfecto. La Comunidad Autónoma Vasca no es un ente aislado y necesita de mercados para sus productos: si el resto de Europa -resto de España incluido- están sufriendo una contracción del consumo, lógico es que haya una contracción de la demanda de productos vascos y eso comience a afectar al desempleo (con niveles relativamente bajos, me dicen, ha tenido uno de los incrementos mayores en España).
Como es más que probable, el empleo no lo crean las empresas (que, como buscan el beneficio, ahorrarán siempre que puedan en empleo) sino el consumo y  éste está por los suelos en la Comunidad Valenciana y, aunque comienza a resentirse, todavía es alto en la Comunidad Autónoma Vasca. El capítulo no está cerrado, pero es obvio que se trata de dos situaciones diferentes frente a la llamada "crisis".

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