martes, 19 de marzo de 2013

Burbuja a la vista

Se sigue pensando en términos locales lo que tiene poco, aunque lo tiene, de local.
Son locales las elecciones a parlamentos, presidentes o primeros ministros y, consiguientemente, son locales algunas de sus decisiones, aplicadas, básicamente, pensando en la reelección propia o la de sus partidarios. Pero si la economía llamada real sigue siendo local (hay que producir para el consumo y, en la mejor de las hipótesis -y en porcentajes menores- para la exportación), la economía financiera sí que ha sufrido una globalización gracias a decisiones políticas locales (por parte de gobiernos locales con ascendencia jerárquica -orden de picoteo-. sobre los demás, que se han sometido y habría que explicar por qué) y al papel de las llamadas "nuevas tecnologías de la información".
Tal vez el hecho no haya sido planificado por oscuras conjuras o conspiraciones en covachuelas recónditas dentro de clubes exclusivos como la Trilateral, el Bilderberg o Davos, pero no parece paranoide el reconocer que la nueva situación favorece los intereses de grupos sociales, muy concretos aunque heterogéneos , que caen bajo la etiqueta genérica de "capitalismo financiero", es decir, grupos concretos con capacidad de incidir directamente en ese mercado globalizado y, por supuesto, hacerlo bajo la férrea lógica del sistema desde, por lo menos, 500 años (si no 5.000 como decía Andre Gunder Frank), a saber, la del beneficio o, si se prefiere, la de la acumulación incesante de capital, que ahora puede hacerse con más facilidad (si se tienen los medios) a través de las finanzas internacionales.
Para que el volumen de dichas finanzas supere con mucho al producto bruto mundial hacen falta sucesivas burbujas (comprar barato para vender caro sabiendo que el comprador venderá más caro todavía). La burbuja energética o la alimentaria tienen efectos en puntos concretos como los ha tenido la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos o en España y la tuvo en los 90 en el Japón. Pero la burbuja financiera en la que se encuentra el sistema a partir de las decisiones de la Reserva Federal, el BCE y el Banco Central del Japón y el intento de mover capitales desde los países emergentes hacia los países hasta ahora centrales es digna de atención ya que se produce en plena desaceleración a decir de los políticos locales y disminución real a decir de los datos del empleo a escala mundial.
Como "toda política es local", los medios de comunicación (locales, por definición) reflejan lo local. En las televisiones españolas que veo hay albricias o lágrimas según vayan los valores bursátiles del día que el periodista o, generalmente, la periodista explica en función de temas locales o, a lo más, regionales, sin darse cuenta de que el asunto es algo más complicado que la reacción local a temas locales, inversores locales ante el gobierno local. 
Por eso es particularmente instructivo este artículo (en castellano y de un economista al que respeto) mostrando facetas de la actual burbuja financiera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario