jueves, 20 de diciembre de 2012

Inti Raymi austral

Hay gente que, cuando llegan estas "entrañables fiestas", se ponen tristes. Es posible que sea por causa de las mismas fiestas: el recuerdo de los seres queridos que ya no están, "la nochebuena se viene, / la nochebuena se va / y nosotros nos iremos / y no volveremos más" y cosas parecidas. Hay una interpretación más materialista: los días se acortan, hay menos horas de sol y eso lo nota el cuerpo que necesita de dicha luz para procesar las provitaminas. En el hemisferio norte esa tristeza navideña se compensa con fiesta, fiesta y fiesta, que incluye comida y bebida y actividades asociadas.
No es casual que la navidad se celebre en el solsticio de invierno: cuando el sol llega a sus mínimos e inicia su recuperación, es decir, cuando el sol deja de menguar y comienza a renacer. Los cristianos, en competencia con la religión de Mitra, muy popular entre las clases populares romanas, decidieron celebrar el nacimiento de Jesús de Nazaret asimilándolo al Mitra solar que moría y resucitaba. Nada que ver con la historia, pues. No es seguro que el Jesús histórico naciese una "Heilige Nacht" del 24 al 25 de diciembre. Todavía es menos seguro que naciese en Belén (cosa que, probablemente, los evangelistas añadieron para subrayar su descendencia del rey David). Lo que es seguro, lo diga el Papa o no, es que no había una burra y un buey, que es algo que Francisco de Asís añadió, ya en al Edad Media, al folklore cristiano tomando la idea de algunos textos de los profetas.
Si los incas hubiesen gobernado en el hemisferio norte habrían celebrado su fiesta del sol (Inti Raymi) también por estas fechas. Pero, como vivían con perspectiva meridional, su fiesta del sol es también en  el solsticio de invierno, pero de su invierno, es decir, en junio, cuando en el norte se celebra el solsticio de verano (que los cristianos asociaron al día del precursor, de Juan el Bautista). Como los incas eran imperialistas, expandían su dominio territorial añadiendo la violencia cultural de las fiestas que les legitimaban y por eso hay Inti Raymi en el hemisferio norte (como ahora se celebra en Peguche, Ecuador, con asistencia de gringos variados). 
Que se celebre la navidad en el hemisferio sur (el imperialismo "eurocéntrico") hace que tenga que suprimirse su significado cósmico (como hay que hacerlo con el Inti Raymi en el norte geográfico) y convertirlo en fiesta, fiesta y fiesta pero sin la tristeza de la navidad del norte.

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