miércoles, 12 de diciembre de 2012

Es bueno desconfiar

No, no se trata de "El condenado por desconfiado", sino de la práctica muy aconsejable de desconfiar antes aceptar. Y me refiero a los resultados de investigaciones científicas publicadas en sesudas revistas igualmente científicas, JCR, revisadas por pares y toda esa parafernalia que distingue, en el mundo anglosajón dominante, un buen artículo de uno malo. Se supone.
El último caso es de psicología social y de un holandés que habría falsificado e incluso inventado los datos de numerosos artículos científicos, JCR, revisados por pares y demás. El fraude fue detectado ¡por estudiantes! y ha sido objeto de una investigación por parte de las tres universidades en que el científico ha trabajado y publicada hace pocos días en un centenar de páginas. El científico ha tenido que retractarse de algunos de sus "hallazgos".
El lector desprevenido puede creer que si viene en revistas de tanto peso, tendrá que ser cierto lo que el científico dice. No tiene otro medio de evaluar su contenido más allá de la fe (creer en lo que no se ve). Mi punto no es descreído sino escéptico. No se trata de echar al niño con el agua sucia sino de asumir una actitud menos beata ante lo que se publica. Y no digamos en internet (este blog incluido). En este último caso, me han llegado "circulares" sobre temas tan dispares como los teléfonos dañinos (una leyenda urbana a lo que parece) o el peligro que supone la demografía de los musulmanes en Europa para la identidad de la civilización occidental, pasando por alimentos malsanos. Cautela, mucha cautela. 
Omnia probate, quod bonum est tenete, que decía Pablo de Tarso. Pero como no podemos saber si la cosa está realmente bien, solo nos queda mantener una prudente distancia no sea cosa que nos estén engañando por motivos egoístas (como era el caso del científico) o con aviesas intenciones (políticas o empresariales). Antes de entusiasmarse con una idea, mejor dudar... y reconocer las fuentes: las mías, para este blog. vienen de Le Monde. Si la historia es falsa, la responsabilidad es del autor del artículo que cito... y mía por creérmelo. Pero por eso me he tentado la ropa y he copiado los enlaces, independientes unos de otros, en los que se trata el asunto.

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