domingo, 30 de diciembre de 2012

Economía y política

No puedo evitar la impresión de estar leyendo un texto irónico. El presidente de un país y el que fue su ministro de asuntos exteriores (canciller) y ahora secretario de planificación, ambos economistas, firman un artículo en revista académica (¡de economía crítica!) en el que aparecen con sus respectivos PhD o doctorados originarios, pero no con sus cargos políticos. 
La ironía no proviene del texto de Galbraith con que arranca el artículo y que es:
Dado que el poder interviene en forma tan total en una gran parte de la economía, ya no pueden los economistas distinguir entre la ciencia económica y la política, excepto por razones de conveniencia o de una evasión intelectual más deliberada.
El trabajo hace un poco lo inverso. A pesar de las diatribas del presidente contra los "ecologistas" y la "izquierda infantil" y de sus resistencias prácticas -no retóricas- al proyecto Yasuní-ITT y a pesar de que este proyecto estuvo detrás de la dimisión del ministro al ser desautorizado por el presidente en una conferencia internacional, los autores hacen un ejercicio en el que, efectivamente, parecen no distinguir ciencia económica y política, pero de la forma más directa: haciendo política. En otras palabras, se esconden bajo su condición de economistas (lo que he leído del segundo me ha interesado) para hacer política, ocultando su condición de políticos, supongo que en una forma de "evasión intelectual menos deliberada". El epígrafe dedicado al Yasuní-ITT creo que es buena prueba.

1 comentario:

  1. Muy acertado. El disfraz cientificista de los juicios de valor una de las grandes cruces de las ciencias sociales y de la humanidad. Ahora son los economistas, otras veces fue mediante el ensayo antropológico, o recurriendo a las leyes de la historia, incluso con estudios pretendidamente basados en las ciencias naturales que justificaban -por ejemplo- la aptitud de unos para el dominio, y de otros para la obediencia.
    La "causa" ha de ser desenmascarar estos discursos, aunque "quienes tienen el poder de los medios de difusión de las ideas" tienen ventaja, pero la tenacidad que no falte. Un abrazo

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