martes, 6 de noviembre de 2012

Ohio, Florida y los abogados

Hay quien espera en las elecciones estadounidenses de hoy un lío parecido al que hubo, en 2000, en Florida que, para algunos, dio el triunfo fraudulento a Bush II frente a Al Gore. Esta vez en Ohio. El Financial Times da los detalles.
Ya se ha comentado que estamos ante "the best democracy money can buy" (la mejor democracia que el dinero puede comprar) y, a día de ayer, los dineros habían intentado de todo. Después,  el caso es que las dificultades para votar han sido notables. Y, sobre todo, hay fundadas sospechas sobre el recuento que, en todo caso, si es con diferencias muy ajustadas suele ser voluntariamente chapucero. Todo ello puede hacer que el asunto pueda quedar, como entonces, primero en manos de los abogados y, después, en manos de los jueces.
No vendrá mal recordar Florida y las excesivas disparidades entre los resultados proclamados y las encuestas a pie de urna. Estas son falibles. Como toda encuesta. Pero cuando las diferencias son tan abultadas y sistemáticas, hay para sospechar, como ahora lo hay (y ya he contado) sobre las "máquinas" para el voto a través de ordenador, que entonces no hubo modo de "abrir" los ordenadores para ver el programa para el recuento y ahora puede pasar lo mismo.
Y que quien dio el triunfo a Bush II fue un tribunal "dependiente" de su hermano Jebb, entonces gobernador de Florida, y próximo candidato republicano si ahora no gana Romney.
Les jeux son faits. Bueno, en realidad, la bola está corriendo en la ruleta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario