viernes, 9 de noviembre de 2012

Migrantes y orden de picoteo

Hace algún tiempo, un pariente mío ecuatoriano me escribió quejándose del maltrato que se infligía a sus compatriotas en las Españas. Le pregunté, a mi vez, qué pasaba en el Ecuador con los inmigrantes colombianos (y algunos cubanos). Por lo que respecta a España, obvio que no lo negué, aunque añadí los consabidos matices que van desde el hecho de que, hasta hace muy poco, mi médico de familia era ecuatoriano (aunque no compartíamos tendencias políticas respecto al país) y, sobre todo, que no tiene sentido hablar de "los españoles" y sus comportamientos hacia "los ecuatorianos". Hay de todo en ambas categorías. 
Ahora encuentro una noticia sobre el maltrato a los inmigrantes subsaharianos en Marruecos. Las consabidas matizaciones.
Pero en ambos casos se pone de manifiesto el "orden de picoteo" que se establece, casi como un automatismo, entre los nacionales de un país y otro que se difumina cuando se introduce la perspectiva de las clases sociales. Cierto que algunos subsaharianos pueden recibir mal trato en Marruecos como algunos marroquíes pueden recibir mal trato en España... siempre que sean de clase baja. Currantillos, vamos. Si son de clase alta dejan de ser "moros" y pasan a ser "visitantes", "invitados" o "residentes". Mejor no negarlo. Como tampoco tiene sentido negar el maltrato realmente observable o negar la tendencia a culpar al maltratado del mal trato que recibe.

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