lunes, 8 de octubre de 2012

Perplejidades con Al Qaeda

La Base es, para mí, fuente inagotable de sorpresas. Por un lado, RT (en español), los presenta como aliados de los Estados Unidos en Siria contra Assad. Por otro, en Foreign Policy se habla de tres afiliados a Al Qaeda (lo de "affiliate" nunca se sabe si es como sucursal o como franquicia): al-Shabab en Somalia, Al Qaeda en la Península Arábiga  (AQAP en inglés) y Al Qaeda en el Magreb Islámico  (AQIM en inglés, de quien los españolitos tal vez recuerden algún hecho llamativo hace algún tiempo). Cada cual va por su cuenta y riesgo.
Sigo pensando que se trata más de una franquicia que de una organización jerárquica y estructurada en la que, si la descabezas, has terminado con ella, que es lo que pensaba la National Strategy for Combating Terrorism de 2003, de cuando Bush II. Dicha proyección (cree el ladrón que todos son de su condición) tuvo que ser modificada en la versión de 2006
Pero la idea de un Al Qaeda tremendo tiene una doble función. Por un lado, proporciona un enemigo al gobierno de los Estados Unidos que legitime alguna de las fechorías de éste, enemigo que, para ser creíble, tiene que tener altibajos, éxitos de "nuestra" política de contención y recuperaciones del enemigo para volver a empezar. Por otro lado, proporciona al mundo islámico un banderín de enganche para canalizar la agresividad que producen sucesivas frustraciones por parte de los Cruzados (por cierto, en estos días se ha conmemorado en Egipto la victoria de Saladino sobre los cruzados recuperando Jerusalén en 1187 de la ocupación por parte de los cruzados, no de los judíos)

No hay comentarios:

Publicar un comentario