martes, 7 de agosto de 2012

Pussy Riot

Juicio extraño de estas chicas que hasta el nombre me resulta simpático (como el de Bush y el nombre de pila de Cheney, a saber, Dick). Una primera lectura trataría de la intolerancia que tienen las religiones para aceptar que los no creyentes no se las tomen en serio. Sean unas caricaturas, sea una película, sea una actuación en una iglesia (como las chicas que se quedaron desnudas de cintura para arriba en una capilla de la Universidad Complutense de Madrid), el caso es que el creyente "sabe" que su religión es la "verdadera" y, por tanto, tiene todos los derechos del mundo, mientras que las religiones de los otros, al ser, por definición, falsas, pueden ser tomadas en broma. Los ateos y los agnósticos tienen, entonces, el privilegio de no tomarse en serio ninguna religión, cosa que, por cierto, no suelen hacer y demuestran mucho más interés por las religiones en que no creen que muchos creyentes en las religiones en que sí creen. Y sus gobiernos pueden generar más violencia que los gobiernos "religiosos". Con algunas notables excepciones.
Pero, claro, estas chicas del Pussy (Riot) han cometido una blasfemia todavía peor: reírse de un político endiosado que ha reaccionado como todo buen creyente, en este caso en la religión de sí mismo. A por ellas. Porque el endiosado sabe que cuando se empiezan a cantar determinadas cancioncillas como 
"Louis, si tu veux voir / Bâtard, cocu, putain / Regarde ton miroir / La Reine et le Dauphin", es que está en peligro la cabeza del tal rey y de la reina (María Antonieta, por cierto, la que afirmaba que si el pueblo no tenía pan, que comiese bollos).
(Añadido el 20 de agosto: Sabida ya la sentencia de dos años para las tres Pussies juzgadas -el resto no se conoce ya que han actuado siempre con pasamontañas-, The Moscow Times informa, con un cierto desdén, sobre los logros artísticos del grupo. Es obvio, viendo los títulos de sus canciones y videos, que el problema no era la blasfemia religiosa, sino la blasfemia política).

1 comentario:

  1. Particularmente, lo que me llama la atención en la mayor parte de los artículos que he leído sobre este asunto es como se desliza la idea de que todo esto sucede por la falta de libertades en Rusia (cierto por otra parte), tan grande que la propia UE ha mostrado su “preocupación” al respecto. Como siempre me costó un poquito más encontrar estas muestras de preocupación en otros casos parecidos dentro de la propia UE. Estoy seguro de que Javier Krahe y los caricaturistas de El Jueves, por poner solo dos ejemplos, saben a que me refiero.
    Lo peligroso, desde mi punto de vista, es que la visión ofrecida por los MaxMedia de los países “libres” viene a ser algo así como que la democracia es una estación a la que los afortunados habitantes de éstos hemos llegado, en lugar de ser un viaje en el aún nos queda mucho camino por recorrer (si es que es posible recorrerlo entero).
    Y por cierto, con lo que no estoy nada de acuerdo es con las declaraciones de una de las componentes comparando su proceso a las represalias estalinistas. Por lo que yo tengo entendido a Stalin se le iba un pelín más la mano a la hora de represaliar gente. En realidad su proceso se parece mucho, pero que mucho más a la caza de brujas que un tal McCarthy puso en marcha una decada despues de que Stalin finalizara con sus purgas, con el punto de mira puesto en la contestación realizada al sistema capitalista desde el mundo de la cultura estadounidense.

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