sábado, 4 de agosto de 2012

Me suena

Dice un autor estadounidense:
Tea Party Republicans have made it clear their agenda isn't to help America, but obstruct all progress during the Obama presidency and blame the tough economy on their political opponents
Es lo máximo que da de sí la política: en la oposición, trabajar no para mejorar el país, sino para conseguir el poder, para lo cual "cuanto peor, mejor", es decir, que hará todo lo posible por dificultar la tarea del gobierno, caiga quien caiga. Los Republicanos del Tea Party quieren obstruir las acciones de la presidencia de Obama para poder echarle la culpa de la mala situación económica y conseguir un argumento más para ganar en las elecciones de noviembre.
Como ya sucedió con el Partido Popular español mientras estuvo en la oposición, aunque sí parece que una parte de dicho partido creyó que, una vez alcanzado el poder, se generaría tal confianza en los "mercados" que todo sería un camino de rosas. Cierto que lo trasmitieron al electorado y ganaron, Pero insisto en que algunos de ellos (si lo creían todos, mejor huir de España) se lo creían. El caso es que lo dicho por el "colectivista oligárquico" Emmanuel Goldstein, el "malo" de la novela Mil novecientos ochenta y cuatro (escrita en 1948), adquiere todo su sentido analítico y no solo literario. Transcribo:
El Partido busca el poder por el poder. No estamos interesados en el bien de otros; sólo estamos interesados en el poder. Ni la riqueza ni el lujo ni la larga vida ni la felicidad: sólo el poder, puro poder […]. Somos diferentes a todas las oligarquías del pasado porque sabemos lo que estamos haciendo […]. Los nazis alemanes y los comunistas rusos llegaron a parecerse a nosotros en sus métodos, pero nunca tuvieron la valentía de reconocer sus propios motivos. Ellos pretendían, quizá incluso creían, que habían tomado el poder sin desearlo y por un tiempo limitado y que justo a la vuelta de la esquina se alcanzaría el paraíso en el que los seres humanos serían libres e iguales. Nosotros no somos así. Nosotros sabemos que nadie toma el poder con la intención de dejarlo. El poder no es un medio; es un fin. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura […]. El objeto del poder es el poder.
Pues eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario