lunes, 25 de junio de 2012

Por qué / para qué

Llego a un viejo estudio (2007, con la que está cayendo, ya es antiguo) que parece mostrar que las interpretaciones en términos de la función o del objetivo buscado (para qué), que son tan frecuentes en los niños, permanecen en el cerebro humano aunque hayan sido "cubiertas" por explicaciones en términos de las causas (por qué) que han producido el fenómeno en cuestión. De hecho, prosigue, con determinadas enfermedades cerebrales las interpretaciones en términos "el sol brilla para que obtengamos calor" vuelven a aparece en edades tardías sustituyendo a las explicaciones del tipo "el sol brilla debido a reacciones físico-químicas". Digamos "el mundo ha sido creado para que lo dominemos los seres humanos" frente a "el mundo existe debido al big bang y los seres humanos son fruto de una evolución".
En las ciencias sociales ha habido una corriente "funcionalista" que pretendía explicar los fenómenos sociales por las funciones que cumplían (para qué), dejando de lado las explicaciones "genéticas" (qué es lo que las produce). Una vez más, me parece que estas visiones dicotómicas (maniqueas muchas veces: buenos en un lado, malos en el otro) no ayudan mucho. Y el ejemplo puede ser la omnipresente "crisis".
En política, la pregunta será "qué hacer", muchas veces sin preguntarse qué es lo que nos ha llevado a una situación como la actual, aunque no sea más que para evitar que se repita. 
Pero es que la diferencia entre el objeto de estudio de las ciencias "naturales" y las ciencias "sociales" es que el objeto de estas últimas tiene voluntad y actúa. El electrón no se preocupa mucho de que le estén observando (incluso reconociendo el principio de indeterminación), pero el currante de Hawthorn, según se vio en los experimentos de Elton Mayo, cambiaba su comportamiento según si se sabía observado o no. 
Los objetos "naturales" no "actúan". Los "actores sociales", sí. Por eso es pertinente preguntarse, en esta crisis (como en cualquier otro fenómeno social), quién quiso qué para qué. Intereses, por ejemplo. Porque los actores sociales tienen intereses y su poder para satisfacerlos cambia de grupo a grupo. 
Hoy me he encontrado esta cita de Charles Krauthammer, un autor poco sospechoso de antiamericanismo. Lo decía en febrero de 2001, antes del 11-S;
America is no mere international citizen. It is the dominant power in the world, more dominant than any since Rome. Accordingly, America is in a position to reshape norms, alter expectations and create new realities. How? By unapologetic and implacable demonstrations of will.
Dos reacciones: 1. se trata de un pensamiento infantil ; 2. es un buen ejemplo de que los objetivos  (los "para qué") cuentan. Y se vio con claridad después del 11-S. Y en esas estamos. Lo peor es que ambas reacciones no se excluyen.

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