sábado, 9 de junio de 2012

Lucha contra la Naturaleza

La Constitución ecuatoriana es, probablemente, la más "ecologista" del mundo. Llega, por ejemplo, a reconocer, constitucionalmente, los derechos de la Naturaleza y, por tanto (sí, por tanto), reniega de los transgénicos explícitamente en el Artículo 401 donde dice:"Se declara al Ecuador como país libre de cultivos y semillas transgénicas (...)". Sin embargo, hay intentos más que evidentes de introducirlos en el país y los que se oponen a ello reciben de su actual presidente un rechazo frontal. Esto dicen las crónicas que me llegan de quienes sí tienen cuenta de facebook (yo la cerré hace ya más de dos años, así que no puedo dar el acceso):
Cuando los técnicos le recordaron al Presidente que existía una prohibición Constitucional que declara al Ecuador libre de semillas y cultivos transgénicos, éste replicó que ése era un error de la Constitución, que lo pusieron "los amantes de la pachamama" y que lo único que se necesitaba era un permiso de la Asamblea para introducir los transgénicos al Ecuador y que nada prohibía que se hicieran experimentos con ese tipo de alimentos en el país.
Coincide con otras crónicas sobre las multinacionales de la alimentación, Monsanto primus inter pares y no tan pares por lo que se ve: 
Rather than find ways to cooperate with the natural world, America's agribusiness giants reach for the next quick fix in a futile effort to overpower nature. Their attitude is that if brute force isn't working, they're probably not using enough of it.
Entre el pachamamismo beato o jainista y esta actitud extremadamente agresiva y prepotente contra la Naturaleza (que se convierte, como bumerán, en algo contra los seres humanos), hay, sin duda, espacios intermedios. 
Cuestión de plazos: si lo que se ve es el beneficio económico inmediato (como Correa o las multinacionales del transgénico), ¡a por la Naturaleza!. Vendemos las plagas y después vendemos los plaguicidas. A medio plazo, la cosa cambia, por ejemplo cuando se ve que las semillas transgénicas generan dependencia ya que no pueden extraerse semillas de sus frutos: solo sirven para una cosecha, sus frutos son estériles y, por tanto, para la siguiente, hay que volver a comprar semillas. Y a largo plazo, todos calvos, pero no nuestros nietos si es que llegan. "Après moi, le déluge"? Tal vez.
(Añadido el 16 de junio: una empresa de transgénicos ha sido acusada de vender material que mata a los animales domésticos sabiéndolo)

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