miércoles, 6 de junio de 2012

Los bancos españoles

El gobierno de España pide ayuda europea para recapitalizar los maltrechos bancos españoles y el partido de Angela Merkel en Alemania se la niega. Me gusta ver los dos titulares en el mismo periódico.
De nada sirvió el romántico paseo en barca de Merkel y Rajoy. 
Pero, poco a poco, vamos sabiendo la secuencia de esta parte del problema con independencia de los "tóxicos" enviados por los amigos americanos y otras minucias políticas locales, corruptelas y magalomanías: la cosa empieza con un exceso de liquidez en los bancos alemanes, un flujo de dinero hacia España (y hacia otros GIPSI), una estimulación de una burbuja inmobiliaria propia (con "subprime" como los de los Estados Unidos) con la inestimable ayuda de la clase política y una pésima gestión del riesgo (como JPMorgan, no se crea), un reventón de la tal burbuja (nunca hay nada que pueda crecer indefinidamente y menos una burbuja), una descapitalización de los bancos (su "balance" o equilibrio entre activo y pasivo, debe y haber, se rompe y hay más pasivo y más debe del aceptable), una dificultad de estos para devolver el dinero alemán y un enorme interés de los bancos alemanes en recuperar sus préstamos (el ministro Montoro fue claro ayer: los acreedores lo que quieren es que se les pague, pero sin tener que poner más dinero sobre la mesa que sería de dudoso futuro o "prima de riesgo"-eso de que "España no tiene acceso a los mercados"-). 
Pero ¿cómo se les paga a esos bancos sobre todo alemanes? ¿Inyectando dinero europeo en los bancos españoles para que equilibren sus "balances" o imponiendo severas normas en el gasto para que haya dinero -público, también, claro- para pagar la deuda con los alemanes? La solución, en el próximo capítulo, pero la lista de "severas normas" ya es fácil de elaborar (IVA, funcionarios al desempleo, recortes en las pensiones, aumentos de tasas -y de precios de los servicios bancarios-, pago por servicios públicos como la sanidad y la educación, en general lo que ya se ha hecho en otros GIPSI, aumentando los dineros públicos para que rescaten a sus propios bancos  incluso "nacionalizándolos" -¿menos mercado, más Estado?-). 
¿Un compromiso entre ambas opciones para no poner en riesgo el euro e incluso la rentable Unión Europea -rentable para Alemania sobre todo- si cae España y, al mismo tiempo, respetar los legales (no sé si legítimos) intereses de los bancos alemanes? Es otra opción. Como digo, se verá. Como se verán las elecciones griegas.
Lo que sí sé, después de haber hablado ayer con expertos en el tema, agentes económicos y personal de institución financiera variados es que nadie parece saber qué puede pasar ni qué efectos puede tener cada una de las cosas que pueden pasar.

2 comentarios:

  1. El problema que tienen los legales intereses de los bancos alemanes es que esa legalidad solo puede ser ejercida con sus acreedores, en el caso español, fundamentalmente bancos españoles. A estas alturas ya esta bastante claro que va a ser difícil que estos puedan pagar. Más dudoso legalmente es que de esas deudas se tengan que hacer cargo los estados (de legítimo ni hablamos).
    Lo curioso del caso alemán, desde mi punto de vista, es lo siguiente. Mientras todos los datos eran buenos para la “economía alemana”, los salarios bajaban y sin embargo en una coyuntura como la actual en el que las exportaciones alemanas han bajado, IG Metall el principal sindicato metalúrgico alemán consigue pactar el mayor aumento salarial en más de 20 años (19 mayo 2012). Cuando hablamos de la rentabilidad del euro para Alemania ¿De qué alemanes hablamos?

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  2. Tienes razón. He caído en el feo vicio de confundir los intereses de grupos concretos con los supuestos "intereses nacionales". Lo que se dice "bueno para Alemania" en realidad es "bueno para algunos alemanes".

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