jueves, 21 de junio de 2012

De qué va este asunto

Es una buena definición de los "derivados -o derivativos-" financieros: apostar sobre apuestas. Y nos cuesta entender que el problema reside precisamente ahí, como se ve afrontando los CDS (credit default swaps). El texto donde encuentro tan esclarecedora definición se refiere al rechazo que los grandes bancos estadounidenses han mostrado al intento de regular sus apuestas en el exterior. Primero, porque algunos competidores como los bancos alemanes estarán actuando bajo reglas diferentes a las de los estadounidenses. Y, segundo, porque quieren mantener la carta blanca de que ahora disfrutan en sus apuestas internacionales.
El texto recuerda algunas enormes pérdidas que han producido tales "productos" de alto riesgo y habrá que añadir las inmensas ganancias que han producido sin haber producido nada real más allá de la apuesta sobre las apuestas. Como ya comenté hace tiempo, los tales "derivativos", en 2010, suponían diez veces (10) el producto mundial de algo más de sesenta billones de dólares y parece que solo los CDS a principios de 2012 ascendían a 25 billones.

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