sábado, 26 de mayo de 2012

Suicidios militares

El hecho de que hayan muerto más ex-soldados estadounidenses por suicidio que en el campo de batalla de Irak y Afganistán merece un intento de explicación. Aquí hay un variado de ellas.
La más brutal es la que sencillamente dice que si te han enseñado a matar, no hay tanta diferencia entre homicidio y suicidio. Me parece excesiva, pero hay un elemento que une estos dos comportamientos en muchas ocasiones: drogas ilegales y legales (alcohol, en concreto). Como se sabe por otros tipos de violencias, las drogas desinhiben, liberan de tabús y reglas.
Otras son más sutiles y tienen que ver con la pérdida de apoyo de los compañeros. Mientras están desplegados, la camaradería es fundamental para superar la repugnancia instintiva a matar, los remordimientos que pueden surgir por haberlo hecho y para ocultar el miedo a ser víctima. La "decompresión" al dejar el uniforme y encontrarse solo y aislado tiene que ser tremenda y hasta yo estaría dispuesto a reconocer que algo de base tenía el viejo Durkheim y su suicidio anómico, por falta de grupo.  Pero, como digo, el recurso a las drogas ha de ser tenido en cuenta.
Hay razones ambientales: el desempleo, el abandono por parte del gobierno y, sobre todo, el abandono por parte de una sociedad que no quiere saber nada de "aquello que pasa allí". Desesperación por la situación que se sufre y desesperación por la falta de futuro. Como la de algunos empresarios italianos o jubilados griegos.
No me extraña que, alternativamente, algunos veteranos de guerra se hayan unido a los "indignados" de allí (Occupy...) y hayan arrojado sus medallas en la reunión de la OTAN. Es una reacción más suave que el suicidio, obviamente. Pero está en la misma línea.

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