viernes, 25 de mayo de 2012

Lenguaje político

El vocabulario y la sintaxis de los políticos estadounidenses tanto en su Congreso como en su Senado ha bajado de nivel. Un estudio del que toma los datos Los Angeles Times lo muestra. Los novatos hablan peor que los veteranos. Como el asunto puede extenderse como epidemia, vale la pena detenerse para preguntarse por sus posibles causas, siempre recordando que algunos presidentes (de Bush II al mexicano Fox) han sido conocidos mundialmente por su bajo nivel lingüístico. Hay algún caso español espectacular.
Una primera causa de ese deterioro podría ser el paralelo deterioro de los sistemas educativos que ya se han rendido ante el "lenguaje de sms": xq tq. No es, pues, un fenómeno estadounidense.
Una segunda posible causa es el deterioro de la misma clase política, actividad que atrae a gente no necesariamente avezada en el uso de la lengua como los abogados. En el caso estadounidense, experta, sí, pero en el uso del dinero. Romney podría ser un ejemplo.
La tercera razón posible sería el auge del populismo a escala mundial. En el contexto estadounidense, se trataría del peso que el Tea Party tiene en su política. Para éstos, es parte de su mensaje el desprecio hacia los "intelectuales" (asimilados a "progres") y, por tanto, el uso consciente y voluntario (y simbólico y comunicativo) de un lenguaje menos elaborado para hacerse ver "cercanos al pueblo". No es todavía un fenómeno europeo (los dos anteriores sí lo son, en general, aunque con las excepciones de rigor), pero podría serlo si esta crisis produce los mismos efectos políticos que produjo el crash de 29, cosa que no es de descartar si se piensa que el crash de ahora se afirmó que "esta vez, no". Y lo hubo. De momento, hay indicios sugestivos.

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