martes, 24 de abril de 2012

Sueldo de "los de arriba"

"Los de arriba" no son necesariamente los propietarios de los medios de producción, sobre todo cuando esa propiedad está repartida entre sus accionistas. Tampoco son los propietarios del poder político, sobre todo cuando se piensa que "como hombre sois como nosotros, pero como cargo político sois por nosotros y para nosotros". Sin embargo, "los de arriba" se asignan alegremente sueldos, compensaciones, "stock options" y jubilaciones. Se ha visto, en las Españas, hasta en las Cajas de Ahorro que se supone no tienen ni propietario ni accionistas.
Por lo visto, es enorme la tentación de hacer de su capa un sayo y dedicar a pingües salarios una jugosa parte de los fondos aportados para el salvamento de la entidad en lo que se puede llamar Estado de Bienestar para Ricos (que ese nunca dejó de existir, ni siquiera cuando existía el Estado de Bienestar para todos). Y las tentaciones están para eso: para caer en ellas, no vaya a ser que no vuelvan a presentarse.
El escándalo de los sueldos de "los de arriba" (en el Reino de España se incluye la mísera reducción de un dos por ciento en el presupuesto de la Casa Real) no ha tenido mucho eco ya que sus relaciones públicas y sus buenas conexiones (cuando no accionariado) en los medios de comunicación impiden que se monte una indignación generalizada al respecto.
Por eso me resulta de lo más simpático que los accionistas de Citigroup se han negado a aprobar el salario de sus altos ejecutivos. Cierto que estos últimos tienen otros vericuetos para mantener sus legítimas pretensiones salariales mientras despotrican contra los sindicatos que piden aumentos de sueldo "con la que está cayendo" y cuando "todos estamos en el mismo barco" y "tenemos que remar en la misma dirección" y "aportar todos nuestro granito de arena". No llegará la sangre al río, pero es un buen ejemplo que podría extenderse a no votar a los partidos que, una vez en la poltrona, no se aplican los recortes (perdón, reformas) que aplican al resto de la ciudadanía empezando por los más débiles y fáciles de controlar. Por lo visto, el "orden de picoteo" también se observa en este caso. No es desigualdad de renta: es desigualdad de poder.
(Añadido el 28: un reportaje en francés sobre dichos sueldos, en este caso sobre Barclays, y su rechazo por parte del accionariado)

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