sábado, 17 de marzo de 2012

Masacre en Afganistán

Parece ser que entre los 16 muertos producidos recientemente en Afganistán a manos estadounidenses, había dos mujeres que habían sido violadas (también se cuenta aquí añadiendo el motivo de venganza -pero que lo diga primero un medio iraní y después uno italiano no significa que sea cierto por necesidad-). Si lo fuese, se fundamentaría la posición del gobierno de Karzai en el sentido de que se habría tratado de algo colectivo y no solo fruto de un soldado de 38 años que esperaba no tener que volver a la guerra, pero que había sido enviado.
He tenido que recordar esta frase del libro de un periodista "empotrado" en la guerra de Irak (Dexter Filkins, The Forever Wars, Londres, Random House, 2008):
"There wasn't any point in sentimentalizing the kids; they were trained killers, after all. They could hit a guy at five hundred yards or cut his throat from ear-to-ear. They had faith, they did what they were told and they killed people."
El fantasma de My Lai planea de nuevo. Y hace pensar que también aquí el fracaso va a ser inmenso.
A propósito, no deja de ser significativo que la fecha  de la retirada de las fuerzas de la OTAN desplegadas en Afganistán se fije no a través de los organismos competentes de la OTAN, sino mediante una conversación, ayer, entre Obama y Karzai. Supongo que Obama dará las órdenes pertinentes a un propio para que las trasmita a Rasmussen, secretario general de la OTAN, que, a su vez, las trasmitirá, siguiendo la cadena de mando, a los gobiernos implicados. El que manda, manda.

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