jueves, 9 de febrero de 2012

Los bancarios no tienen patria

He escuchado con mucha atención, mientras mi vecino de al lado dormía plácidamente, una charla de un alto ejecutivo bancario. Al margen de los detalles sobre la crisis (iniciada en los Estados Unidos, difundida mediante productos tóxicos, con gobiernos endeudándose para salvar a los bancos y bancos prestando a los gobiernos para que afrontasen su deuda... con dichos bancos), me he dado cuenta de la importancia que puede tener el pensamiento deductivo. Quiero decir que si se parte de un supuesto robusto, es fácil deducir los comportamientos que serán observables. No sirve para todo, claro está, pero tiene su utilidad.
Así, por ejemplo, si pensamos que los bancos son el núcleo del sistema capitalista en el que estamos (capitalista, hay que decirlo todas las veces, quiere decir que funciona a favor del capital, como ecologista significaría que funcionaría a favor del medioambiente) y conocemos la regla básica de dicho sistema que es la acumulación de capital o la generación incesante de beneficio, determinados comportamientos de los bancos son comprensibles.
El primero, tantas veces subrayado, pero sin que genere grandes reacciones, que buscarán comprar barato para vender caro. Traducido a su comportamiento actual, tomarán barato dinero del Banco Central Europeo (que supongo no llueve del cielo sino que viene de los estados-miembro) para venderlo caro a esos gobiernos. Si con eso hunde todavía más a los gobiernos que les salvaron, problema de los gobiernos y culpa de sus políticos, como algún gran banquero "español" se ha encargado de proclamar.
El segundo, ligado al anterior, es que si el beneficio hay que buscarlo donde esté y hay que maximizarlo, no tiene mucho sentido que presten a mindundis llámense empresas o particulares. Hay que ir a los Estados y con ello sanear activos (poco sanos gracias a la pésima gestión de sus ejecutivos) y lograr... el beneficio (que logran, claro que lo logran. Y tanto).
El tercero, también ligado al anterior, es que si el beneficio está fuera de las fronteras dentro de las cuales nació el banco, pues tendrá que irse fuera a buscarlo. No hay bancos "nacionales" (excepto los centrales y esos tampoco son muy "nacionales") preocupados por el "interés nacional". El ejecutivo en cuestión tiene claro que no es momento de invertir en España porque no dará los beneficios que pueden dar los "emergentes" o incluso el balbuciente despegue (más ficticio que real, en mi opinión) estadounidense. Si esa falta de inversión en España se convierte en un factor más de desaceleración, problema de los desacelerados. Los que hayan invertido "fuera" verán mejorar sus posiciones tanto absolutas como relativas.
Me disculpo por hacer tantas referencias al Manifiesto Comunista, pero a estas alturas es mucho más claro que los bancarios no tienen patria. Lo de que son los proletarios los que no tienen patria lo dejamos para que, henchidos de nacionalismo, lo incumplamos "los de abajo" creyéndonos lo que nos predican los que, efectivamente, no tienen patria en sus prácticas. La retórica es gratis, excepto para los crédulos.

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