martes, 14 de febrero de 2012

Dopaje

Comprendo las reacciones que produjeron en España unos muñecos del Canal+ francés haciendo mofa del dopaje de los deportistas españoles. Se llaman nacionalismo: si ofenden a nuestros héroes, nos ofenden a todos. Un reportaje francés se puede leer aquí.
Como no me siento ofendido (y tampoco por la rapidez con que en las Españas se aireó un caso de dopaje acaecido en Francia), confieso, sin embargo, mi perplejidad. No por la reacción, sino por el problema.
¿Por qué es tan grave el dopaje de los deportistas? Conozco a una joven doctora que hace esos controles pero que tiene que ir acompañada de un varón para que éste esté presente en el momento en el que el deportista orina en el vaso ad hoc. Igual el hacerlo ante una dama les inhibe la micción. Pero el caso es que el asunto se controla y se controla mucho. ¿Por qué? Se me escapa.
Y se me escapa cuando se sabe de actores de cine que han actuado bajo los efectos del alcohol (desde Spencer Tracy al actor de Harry Potter -Daniel Redcliffe- pasando por el bochornoso espectáculo que dio el otrora guapo -que se lo digan a Visconti- Helmut Berger en televisión). Nadie les hace un control de alcoholemia antes del "cámara, luz, acción". Son conocidos también los casos de abuso de estupefacientes por parte de cantantes, abuso que ha llevado a la muerte (toda muerte es prematura) a más de uno de ellos y a más de una. Y las aficiones a sustancias sólidas, líquidas o gaseosas que consideramos droga (legal o ilegal) son también conocidas para algunos artistas plásticos y algunos literatos (que, como en el caso de Berger, también han aparecido borrachos en el plató alguna vez. La cantante Ornella Vanoni idem de lo mismo). ¿Fueron creativos bajo el influjo de las drogas? ¿Dopados?
Tengo una colega que antes de clase se atiza medio botellín de vino. ¿Habría que hacerle el control antes de entrar en clase?
Así que a lo que iba. Ninguno de los casos insinuados o citados son edificantes. Pero por qué, si todos están en el mundo del espectáculo -¿los profes también?-, se la tienen que tomar con los deportistas es algo que sigo sin entender. ¿Es porque compiten? También los otros, a su manera, compiten. ¿Es porque esas cosas hay que hacerlas a pelo? Pues que prohíban la Viagra.

4 comentarios:

  1. Todos competimos, cierto. Hasta los que juegan al mus y se fuman un cigarro o toman un café se está dopando para mantener la atención.

    Entiendo que en el deporte debe haber una superación personal basada tanto del talento personal como del esfuerzo "natural" de las condiciones físicas o mentales. Esto queda muy bonito pero vivimos en un mundo en que esta visión idílica no tiene cabida, más en un mundo tan profesionalizado y con tantos rendimientos económicos como es el deporte de élite, aunque también hay dopaje en actividades deportivas de aficionados.

    Ahora bien, desde mi punto de vista, si permitiésemos el dopaje, añadiríamos una nueva herramienta extremadamente competitiva donde el cuerpo médico sería el máximo responsable de haber conseguido con su talento y dedicación ser, tal vez, el príncipal artífice del resultado conseguido.

    En mi opinión, lo que más debe concienciarnos para rechazar el dopaje es el riesgo de salud del deportista. Si con límites y controles hay casos de muertes "extrañas", más quedaría por ver esa muertes a los pocos años de retirarse de la actividad deportiva o las secuelas que padecen muchos de ellos. Lamentablemente, los asesores médicos (si tiene suerte de tenerlos) del deportista no está en cuidar la salud, sino añadir una vuelta de tuerca más allá de lo que el cuerpo puede permitirse.

    Saludos.
    Pedro.

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  2. Totalmente de acuerdo, Pedro. Pero ¿y los que no son deportistas y también se dopan a su manera -con muertes incluidas-?

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  3. Ya José María, pero encuentro una diferencia. Por una parte está al abuso de una sustancia que se ha convertido en necesaria: alcohol, tabaco, cocaina, anfetas. Hasta yo me dopo: "sin café no soy persona". Es cierto que si es un adicto, sin esta sustancia el individuo no podría ejercer su actividad y, a la larga, le generará problemas de salud. Ahora bien ¿una persona normalita y corriente que ejerce una actividad normalita y corriente necesita del dopaje como medio para sobrevivir en el mundo donde "compite"? No creo que la competención deportiva se asemeje a estos casos. Sin dopaje, intuyo, no eres nadie en en la competición deportiva, pero una pesona sana puede llegar lejos en el actividad que desarrolla sin necesidad de añadidos artificiales o naturales.

    Claro que, viendo la reforma laboral, ya no sé qué decirte, tal vez entraremos en un mundo estremadamente competitivo donde el deporte de élite pase a ser hasta saludable. ;-)

    Saludos.
    Pedro.

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  4. Sí, sí. Intuyo que lo del deporte es diferente pero me sigue sin valer el argumento de que es malo para su salud. Como lo es la media botella que se atiza mi colega (por supuesto, en otro país, faltaría más)o el "sexo, droga y rock and roll". No sé. No acabo de entenderlo. Igual es que solo he practicado deporte por obligación: nunca me ha gustado. Tampoco verlo. Puede que sea eso lo que me impide entender el asunto.

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