lunes, 16 de enero de 2012

Destruir, pero no vencer

Un interesante reportaje sobre los "drones" o RPA (aéreos de control remoto) estadounidenses y sus limitaciones. Aviones o robots para operaciones de espionaje o de bombardeo teledirigidos, algunos de los cuales necesitan hasta 170 personas en varios países cercanos y lejanos para ser manejados las 24 horas y que están actuando en contextos bien concretos de Oriente Medio, de los Estados Unidos y de algunos lugares más que todavía son secretos.
La cosa va en serio. Se describen los planes para obtener más de ellos y de diferentes tamaños, se dan las descripciones de los que pueden ser conocidos (otros son de nombre desconocido ya que hasta eso está clasificado como secreto) y se proporcionan datos sobre precios y planes de compra por parte del ministerio de Defensa estadounidense.
Pero también se analizan los peros. En primer lugar, los fallos. Siempre se puede decir que es que todavía no se domina esa tecnología (o técnica), pero los experimentos se podrían hacer con gaseosa, como puede pensar el contribuyente estadounidense que ve que, por lo menos, cada uno de esos juguetes cuesta 2 millones de dólares. Pero el caso es que fallan por cuestiones técnicas, o porque se encuentran ante situaciones meteorológicas imprevistas o por sencillos fallos humanos.
En segundo lugar, y aunque el número de víctimas inocentes (niños, por ejemplo) se puede calcular y así se hace en el reportaje, pero no conocer oficialmente, el hecho es que las víctimas producidas por estos Predator, Reaper, Global Hawk o Sentinel se convierten en parte del problema que se quiere "resolver" de manera expeditiva: los familiares de los afectados encuentran motivos para, si no estaban contra las políticas de los gobiernos estadounidenses, estarlo.
El problema de fondo ya lo planteó el nada sospechoso The Economist hace muchos años (aunque no encuentro la referencia, pero espero que la memoria no me falle): estas "guerras tecnológicas" pueden destruir al enemigo, pero no vencerle, para lo cual siempre haría falta una actuación sobre el terreno (a ser posible que no incluya necesariamente orinar sobre cadáveres ni producirlos entre los que nada tienen que ver con la supuesta guerra). Como digo, tienen encima la debilidad de generar más adversarios de los que había antes de su uso.
Y, todavía más al fondo, vuelve a aparecer la sospecha de un keynesianismo invertido y pervertido practicado por el complejo militar-industrial (por usar la terminología que utilizó el general y presidente Eisenhower en su discurso de despedida). A pesar de los recortes en defensa anunciados por Obama (que está por ver cómo se aplican a fin de año y si ha habido modificaciones presupuestarias a lo largo del proceso), el sector militar sigue siendo uno de los medios con el que los gobiernos "bombean" (nunca mejor dicho) dinero al sistema económico a través de contratos con empresas privadas que, con ellos, no solo obtendrán beneficios (que es lo principal), sino que, además, tendrán fondos para investigar en nuevas tecnologías que, además de los fines militares, puedan tener utilidad en la vida civil y, por tanto, convertirse en un elemento más del que obtener beneficios adicionales ya totalmente privados (algunos de los juegos que aparecen en los salones recreativos del mundo -como los "mata-marcianos"-, tienen su origen en investigación privada pagada con fondos públicos para encontrar sistemas de simulación de vuelo aplicables a la guerra del Vietnam).
Y eso se ha hecho incluso cuando el mantra era "menos Estado, más mercado". El gobierno se saltaba cualquier criterio "mercantil". No te digo ahora que hasta la seguridad está siendo privatizada y los "contractors" campan por sus respetos. Financiados, eso sí.
Item más: Matar civiles es un "efecto colateral". Orinar sobre cadáveres es "cosa de muchachos de 18-19 años", una "equivocación estúpida", pero no un "acto criminal". Como no estoy en campaña para las presidenciales como el que dice esas cosas sobre los orines bélicos tendré que añadir que, por lo menos, los "efectos colaterales" tendrían que serlo. Tal vez una "equivocación" incluso de los "drones", pero de "estúpida", nada.

2 comentarios:

  1. Al hilo (relativamente) me ha gustado este anuncio de Ron Paul: http://www.youtube.com/watch?v=fu_PJgqgdds&feature=player_embedded

    Un abrazo, el tejano

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  2. Curioso el fenómeno Paul, capaz de interesar a la "progresía" demócrata y a los "anarcocapitalistas" republicanos. Abrazos.

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