sábado, 7 de enero de 2012

Años 60

"Por una de esas cosas tan absurdas de la vida" (que es de una canción de mi niñez) me he visto buceando por las canciones de los años 60, sobre todo las italianas, de cuando yo era estudiante allí de sociología y no me hubiera imaginado aparecer como "economista crítico" ni a este blog como de "relaciones internacionales en español". C'erano i giorni dell'arcobaleno (Nicola di Bari) o, si se prefiere, on était jeune, on était fou (Charles Aznavour). Años de profundos cambios personales. Pero como estudiante de sociología, no niego que ya entonces tenía una cierta manía para ver qué significaban algunas canciones. Por ejemplo:
1. C'era un ragazzo che come me amava i Beatles e i Rolling Stones. Gianni Morandi. Era la omnipresente guerra del Vietnam pero, como suele suceder, sin pensar en quién agredía por qué a quién sino centrándose en el pobre muchacho que tocaba la guitarra y fue llamado a filas y murió allí. Individuo, pena y hasta algo de compasión. Pero ahí terminaba todo. Y ya era mucho, porque por lo menos sacaba el tema.
2.Chi non lavora non fa l'amore. Adriano Celentano. Es el caso opuesto dentro de aquella lógica del show business. Porque también eran los días del "autumno caldo". Huelgas, huelgas. El ciclo económico largo sufría una inflexión y se pasaba de la Fase A (vacas gordas) a una Fase B (vacas flacas) que ha terminado hundiéndose en lo que llaman "crisis". La canción, si la entendí bien entonces, era precisamente contra los huelguistas. Sacaba el tema, sí, pero a la contra. Con sorna, pero a la contra.
4. Amore ritorna le colline sono in fiore (Gigliola Cinquetti) y Che non mi capirai, mamma, so già che non mi capirai ("La siepe", Al Bano). Dos versiones de otro fenómeno de la época, común para Italia y España: la emigración, tanto del campo a la ciudad como del país al extranjero (Alemania, por ejemplo). En la primera la mocita le canta a su amor emigrante pidiéndole que vuelva aunque no se haya convertido en alguien importante (perche sei importante per me). En la segunda, el mozo le canta a su madre (la mamma) diciéndole que se va aunque no le comprenda y se despide de los amigos, los campos y, claro, de la madre. Son temas más convencionales (habría que añadir el muy anterior zortziko "Maitetxu mía" -"buscando hacer fortuna como emigrante me fui a otras tierras etc.").
¿Qué ha cambiado? Primero, que no me interesan ya esas canciones que habían seguido a las de Los Chalchaleros, Los Fronterizos, Los Tucu-tucu, cuestiones de gusto motivado por el ambiente y que a su vez serían seguidas por Llach, Serrat, Montllor, Bonet, Raimon... que también dejaron de interesarme.
Segundo, que las guerras ahora no tienen esa oposición, entre otras razones porque o son más cortas o son más lejanas o tienen mejores relaciones públicas (el caso de Irak tuvo oposición a su inicio y ahí terminó todo, excepto cuando "c'era un ragazzo che come me etc", es decir, excepto cuando vuelven los ataúdes). Y se ve qué reacción suscitan las tensiones recientes en torno a Irán.
Tercero, que los "otoños calientes" van a ser la norma en países centrales donde ya comienza a haber una continuidad de huelgas generales (y las que van a venir). Si eso va a llevar a que "chi non lavora non fa l'amore", está por ver, pero no me extrañaría que los culpables de la que está cayendo "fuesen" los huelguistas, no los financieros avarientos y políticos irresponsables. 
Y, cuarto, que aquellos países de emigración se convirtieron en países de inmigración y, de nuevo, en países de emigración, cosa bastante más complicada ahora que entonces ya que el rechazo del inmigrante va a acompañado por la fuerza de expulsión de mano de obra muy cualificada (la de entonces era sin cualificar).
Remontándome todavía más en el pasado, penso che un sogno così non ritorni mai più. Pero volviendo a "La siepe" y aunque creamos lo contrario: il mondo non finisce oltre la siepe che circonda la nostra casa. "Mi" mundo no es "el" mundo. Ni en el espacio ni en el tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario