jueves, 19 de enero de 2012

Algunos BRICS son más iguales que otros

El otro día un estudiante me negaba la existencia de clases medias con el peregrino argumento de que la gente de barrios pobres se declaraba de clase media. Le expliqué, primero, que eso ya lo habían observado algunos colegas en Mujeres pobres: que mujeres objetivamente tales -pobres, realmente pobres-, negaban serlo. Es una cuestión de autoestima: no vas a reconocerle a un extraño lo mal que estás. Y, segundo, que, para entender lo que sucede, necesitamos instrumentos un poco menos toscos que "burgueses y proletarios" o "el 1% y el 99%". La realidad, desgraciadamente para los que por lo menos pretendemos entenderla ya que no podemos cambiarla, es, por lo menos, algo más complicada que esta ya de por sí simplificación, pero sin el simplismo de solo dos elementos:

PAÍS / TERRITORIO
Central
Emergente
Periférico

CLASE
Alta
Élite imperial/central
Élite ascendente
Élite subordinada
Media
Autocentrada
Ascendente
Ambivalente
Baja
Proletariado
Parias
Hiper-marginados


La tabla intenta superar, por un lado, la fácil dicotomía de clases (alta-baja), pero también la igualmente fácil dicotomía Norte-Sur. Solo con eso hay cosas que se nos escapan. Pero lo que quiero subrayar ahora es que esta organización con 9 grupos diferentes, con intereses diferentes y con relaciones entre ellos, si existentes, siempre problemáticas, sigue siendo una simplificación que se justifica por su relativa utilidad.
Por ejemplo, es una simplificación poner a todos los países "centrales" en la misma categoría: no es lo mismo Estados Unidos, Alemania o Italia. O el Japón. Pero lo mismo puede decirse del otro extremo, los periféricos aunque no sea más que por las inmensas diferencias en crecimiento, reducción de la pobreza, sistemas políticos que hay entre ellos. Un artículo del periódico brasileño La Folha se encarga de recordarlo: por más que los "emergentes", reducidos a los BRICS, tengan sus reuniones periódicas públicas que les dan visibilidad, hay notables diferencias entre ellos. Así, Rusia no ha tenido la misma reacción ante la "crisis" que los otros, ni la desigualdad social está evolucionando de la misma manera en la China (donde crece) o en el Brasil (donde disminuye), ni el crecimiento que los diferencia de los estancados países centrales tiene las mismas connotaciones en la China y la India que en el Brasil, demasiado dependiente -a decir del artículo- de Asia y, en todo caso, con tasas de crecimiento inferiores a estos últimos aunque superior a Rusia.
Las clasificaciones y tipologías que hacemos (de clases y de países) no son "verdaderas o falsas" sino "útiles o inútiles" y, desgraciadamente, pueden ser útiles para una cosa e inútiles para otra. Encima, hay clasificaciones que no sirven para movilizar a la gente, como son estos argumentos que "se quiebran de sotiles", y, sin embargo, pueden servir para entender qué está sucediendo mientras que otros pueden servir para movilizar a la gente ("burgueses y proletarios", "1% y 99%", Norte-Sur, imperio-resto) pero cuyo valor analítico es, por lo menos, discutible... aunque podrían volver a tenerlo. En el caso de los Estados Unidos, por implosión de sus clases medias, según este gráfico:

Middle incomes
No hay que aferrarse a las teorías ni a los conceptos. En la medida de lo posible, a la realidad, separando cuidadosamente lo que es percepción de la misma (los a priori) de lo que las cosas son. Sí, el noumenon y el phenomenon del viejo Kant.

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