domingo, 6 de noviembre de 2011

Irán: que viene el lobo

Hace años que se habla de ese asunto. Tengo constancia desde 2006 y sigue siendo central el artículo de Seymour M. Hersh, “The Iran Plans”, publicado en el New Yorker a 17 abril de dicho año (no tengo el enlace: entonces todavía no me había dado la manía de coleccionarlos) .
Se ha discutido, en la prensa, la mejor estación del año para hacerlo e, igualmente, quién tendría que hacerlo o quién estaría dispuesto a hacerlo: si Israel solo, si los Estados Unidos con Israel, si Israel con los Estados Unidos y hasta un arreglo entre tres incluyendo al Reino Unido. Sí parece claro qué querrían bombardear: las instalaciones iraníes (tal vez Natanz, Isfahan, Arak) capaces de producir lo que Israel, los Estados Unidos y el Reino Unido ya poseen, a saber, el arma nuclear
El resto, un juego de dimes y diretes, de uso del rumor, de globos sonda y de "que viene el lobo". No es una frivolidad, pero es que el titular de Ha'aretz de hoy me ha hecho sonreír. Reproduzco:
U.S. officials: Israel refused to commit to withhold surprise attack on Iran
Demasiado complicado para mi balbuciente inglés, pero, si entiendo bien, fuentes oficiales estadounidenses (no hablando como tales, supongo) afirman que Israel rechazó comprometerse a desistir de un ataque sorpresa contra Irán. "Refused to commit to withhold" es demasiado barroco para un intelectualillo de provincias como yo que se queda pegado al "surprise attack", al ataque sorpresa de "que viene el lobo" que, según reproducen fuentes iraníes, tendría consecuencias incalculables: como una III Guerra Mundial, cosa que me parece exagerada si se tiene en cuenta qué sucedió en 1981 con Osirak en Irak o en Líbano (1978: Operación Litani) o en 1976 en Entebbe si me apuran, o sea, "fuese y no hubo nada".

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