martes, 8 de noviembre de 2011

Capitalismo, no trabajismo

El sistema se llama como se llama por buenas razones: gira en torno al capital, no en torno al trabajo. Ante cualquier toma de posición o política puesta en marcha por los gobiernos pertinentes, la pregunta que se hace es "¿cómo reaccionarán las Bolsas?" y no "¿cómo reaccionará el empleo?".
En realidad, del desempleo sabemos menos de lo que creemos ya que las formas de definirlo y contabilizarlo son muy laxas. Encima, esos malos datos los conocemos "a su debido retraso", a toro pasado. En cambio, las cotizaciones las conocemos en el día e incluso "en tiempo real", comenzando por el amanecer en Asia, siguiendo en Europa y yéndose a dormir en América para reiniciar en Asia un nuevo día.
Se puede rebajar un poco el tono y decir que no es tanto que el sistema sea capitalista, sino que los medios de comunicación disponen de noticias, dramáticas y chocantes, cada día sobre los capitales, sobre subidas y bajadas que se atribuyen a las más disparatadas y contradictorias razones, pero no disponen de datos sobre el trabajo (o el desempleo o la pobreza) más que de vez en cuando, así que envían avezados reporteros a las Bolsas para que cuenten aperturas y cierres y, si te descuidas, la media sesión, aquí, allá y acullá. No me imagino a la periodista haciendo un reportaje en directo sobre las últimas personas que han caído en el paro, y haciéndolo cada día para el telediario o para una radio o televisión especializada en ese tema (sí las hay especializadas en el tema del capital; en España, Intereconomía por las mañanas).
Pero por mucho que se rebaje el tono, el hecho es que parecen girar más cosas en torno a los intereses del capital (nunca mejor dicho lo de intereses) que en torno al trabajo (y no te digo en torno a los marginados en la pobreza y por muy buenas razones). Hubo un momento en que se habló de "laborismo", pero fue un pequeño lapsus vocis. Si se puede cambiar de sistema es otra historia y soy de los que creen que, de poderse, es con una lentitud enervante que hace que se cansen los que lo intentan o que sean fagocitados por la lógica del capital de una forma u otra. De momento, hay crisis en el sistema, pero no es todavía tiempo de constatar la inminencia de un cambio de sistema. Por más que "otro mundo sea posible".
(Añadido el 9: cuelgo un video en la misma línea)

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