martes, 18 de octubre de 2011

OWS, DRY y otros

Interesante entrevista a Bauman después del 15-O, aunque, eso sí, tiene que usar de su imagen de marca, la palabrita "líquido", en este caso referida al mundo. Cosas del marketing, y no es el único
Me alegra coincidir con algunas de sus perspectivas aunque el vocabulario no sea el mismo. Por ejemplo, en la debilidad del planteamiento emocional (que yo llamaría expresivo, frente al instrumental) o en los problemas que plantea un movimiento que no tiene líderes dada su horizontalidad. De hecho, y referido al Occupy Wall Street, hay quien dice que hay que desconfiar de los que aparezcan como líderes e incluso portavoces y, sobre todo, de los que pretenden reconducir el movimiento hacia la confortable dimensión izquierda-derecha por más que, en el caso español, y tal como está planteado desde el 15-M, genere algunas perplejidades: atacados por la derecha del Partido Popular (con frases rayanas en la ignorancia culpable y voluntaria, es decir, en la manipulación) y favoreciendo todavía más el triunfo electoral de dicho partido. 
¿Se trata de "extrema izquierda marginal antisistema" o se trata de "una dinámica muy creativa y emancipadora" que no debe de ser tan marginal cuando acaba de conseguir "una gran victoria"? No se pierdan el próximo capítulo que no excluye el maquiavelismo extremo por parte de los partidos políticos (y sus portavoces mediáticos) intentando llevar el agua a su molino y no precisamente en los términos explícitos: pueden criticar precisamente para quitar más votos al contrario.
En todo caso, hay motivos para decir que es "marginal" si, por ejemplo, se compara el 15-O con lo que fueron las manifestaciones contra la ocupación de Irak, por cierto poco exitosas en términos instrumentales a pesar de que consiguieron muchos millones de manifestantes más que el 15-O. O se comparan los asistentes con los que NO asistieron (lo vi en la ciudad a la que fui). O se ve que es un problema, básicamente, de los países centrales en decadencia y se constata la ausencia de convocatorias en zonas muy grandes del Planeta.
Pero también "mayo del 68" fue marginal (lo fue mucho más que el 15-O) y, sin embargo, sí tuvo efectos sobre el sistema mundial en la medida en que hizo pensar a los políticos capaces de ello (no todos saben, pueden o quieren pensar) y en la medida en que hizo pensar a algunos ciudadanos más sobre en qué consiste el problema real contemporáneo.

4 comentarios:

  1. He leído el artículo firmado por Vicente Verdú sobre su encuentro con el creador del concepto “modernidad líquida” en el que recoge las que, a su juicio, son las opiniones más destacadas del señor Bauman sobre el 15-M/15-O, y casi todas sus apreciaciones me han parecido muy “solidas”. Sin embargo hay una de la que discrepo totalmente.

    El movimiento crece y crece pero “lo hace a través de la emoción, le falta pensamiento. Con emociones solo, sin pensamiento, no se llega a ninguna parte”. El alboroto de la emoción colectiva reproduce el espectáculo de un carnaval que acaba en sí mismo, sin consecuencia. “Durante el carnaval todo está permitido pero terminado el carnaval vuelve la normativa de antes”.

    A mí entender los cambios profundos en los que la dirección predominante va de abajo hacia arriba (que es lo que pretende ser el 15-M/15-O) el motor principal, casi único, es una emoción y su expresión más drástica. La Indignación.
    Otra cosa bien distinta es si los cambios resultantes son positivos o no.

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  2. Ese es mi problema, no sé si líquido o sólido. Que comparto el comportamiento expresivo (se expresa la indignación, la emoción), pero no soy capaz de reconocer un comportamiento instrumental: medios que lleven a un fin, a no ser que el fin sea que la clase política reflexione y que la ciudadanía se dé cuenta de algo. Y entiendo que se debatan entre la instrumentalidad de "que se vayan todos" (que es una carta a los reyes magos), la de dar la victoria (objetivamente) a quienes menos quieren o la de producir un cambio radical en el sistema que, comparto, rechazan.

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  3. Hola José María. El problemas es la izquierda, el sistema o el 15M/15O?... Siempre pensé que el 15M/15O era una oportunidad para refundar la izquierda, para emplazarla a una reflexión profunda y urgente que los indignados le servíamos en bandeja... pero dado que la izquierda sólo hace gestos electoralistas y no parece enterarse del hondo descontento de una buena parte de sus votantes, de una buena parte de la sociedad, es cierto que seguiremos y seguimos beneficiando a la derecha, seguiremos siendo como decía hace años Juan Ramón Capella ciudadanos siervos.
    Juan Antonio

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  4. Para los creyentes de cada una de ellas (izquierda, antisistema, 15-M ligeramente distinto del 15-O) el problema son los otros ("el infierno son los otros" de la "Puerta cerrada" de Sartre). Para los descreídos como yo, hay problemas en los tres y en sus relaciones. Lo cual no quita para que prefiera la izquierda realmente existente a la derecha realmente existente, para que no me guste el sistema y para esperar que los 15 (con el mes que sea), poco a poco, introduzcan cambios suficientes como para tener un "efecto mariposa". Eso sí, sabiando que hay antisistemas violentos que revientan el elemento pacífico del 15-X, que hay izquierdas que lo fagocitan o intentan arrimar el ascua a su sardina al margen de lo que quieren los del 15, perroflautas (entre los que me encuentro) que se apuntan a un bombardeo y a una boda, perejiles en todos los guisos y así sucesivamente. La vida no es una novela.

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