martes, 4 de octubre de 2011

Ley Nakba

Ha'aretz (La Tierra, en hebreo), periódico israelí legible en inglés, publicaba hace un par de días un artículo sobre la llamada Ley Nakba (Catástrofe, en árabe) mediante la cual se permitía que el gobierno dejase de aportar cualquier fondo a las instituciones que niegan a Israel el carácter de Estado judío (judío, sí, como si los Estados Unidos fuese un estado cristiano "under God" o el Vaticano fuese un estado católico o Arabia Saudita fuese un estado wahabita) y democrático y en lugar de celebrar el Día de la Independencia, celebran el Día de la Catástrofe (este año ha sido el 15 de mayo, pero ignoro si se conmemora siguiendo otro calendario). 
Los activistas israelíes por los derechos humanos y, por supuesto, los 700.000 palestinos o más que viven en Israel e incluso los que tienen su escaño en el Knesset caerían bajo esta ley. Lo que no sé es si se le aplicaría a los fundamentalistas judíos que, viviendo en Israel, le niegan el carácter de Estado ya que, para ellos, no puede haber Estado de Israel hasta la venida del Mesías que todavía no se ha producido y, mientras tanto, dicho Estado es, en su opinión, una "abominación"... aunque algunos vivan de él, pero ésa es otra historia.
La ley está recurrida y, de momento (esa era la noticia), el Asesor Legal del Knesset ya ha dicho que es constitucional, aunque habrá que esperar lo que diga el Tribunal Supremo. Se verá.
De momento, lo que está encima de la mesa son las siguientes posibilidades:
- un solo Estado, el de Israel, expandiéndose mediante asentamientos y con el proyecto de ser un Estado judío cosa que, supongo, llevaría a la expulsión de los  no-judíos como en las Españas de los siglos XV y XVI se expulsaron a los judíos y a los musulmanes o se les forzó a convertirse a la verdadera religión, la cristiana por supuesto. No sé si el plan de Estado judío llevaría también a la conversión forzosa al judaísmo. Suena a arcaizante, como si volviesen los Reyes Católicos y ahora fuesen los Primeros Ministros Judíos (mejor olvidarse de los presidentes): un solo rey, una sola religión -unidad de las tierras y los hombres de España, que decían los franquistas-.
- un solo Estado, el Palestino, en el territorio en que se asentaban los palestinos antes de la Nakba y las expulsiones (¿millón y medio?) que trajo consigo. Es poco probable, así que mejor no le damos más vueltas, pero es lo que proponen algunos líderes políticos o religiosos árabes o musulmanes, en concreto iraníes.
- dos Estados, con fronteras seguras y acuerdos de paz, que es lo que ha propuesto Abbas en Naciones Unidas aunque los líderes palestinos de Hamás no lo tengan tan claro ya que piensan más en la ilegitimidad radical del Estado de Israel, cosa que también piensan algunos líderes agrupados en la anterior opción.
- seguir en las que estamos: avances de los sionistas y maldesarrollo palestino provocado por los gobiernos de Israel pero del que no son ajenos algunos líderes palestinos (corruptos, agentes dobles y así, que, por pocos que sean, ya resultan muy vistosos). La Ley Nakba está en este contexto. Por supuesto, los asentamientos sistematicos.
En el Estado de Israel también hay indignados, sí. Pero por otras cuestiones que tienen que ver con la calidad de vida de sus ciudadanos y no con el problema que estoy tratando. Y hay mucha gente que sufre en ambos lados de los Muros construidos y por construir. No se lo merecen y es la que me preocupa.


1 comentario:

  1. Tengo más que dudas sobre que las cuatro posibilidades apuntadas estén encima de ninguna mesa. Yo más bien lo veo así:
    La primera es claro que además de estar encima de la mesa trata por todos los medios (que fundamentalmente son los apuntados en la cuarta posibilidad) de que ninguna de las dos siguientes tenga la más remota posibilidad ni de subirse, ni tan siquiera de acercarse a la mesa.
    La segunda no solo es que no se encuentra sobre la mesa, sino que por mucho que mires debajo, ni por los alrededores, existe posibilidad alguna de verla, y, sinceramente, tampoco se la espera.
    La tercera en cambio, pese a que yo creo que en la actualidad no está todavía en la mesa (la administración Obama ya ha anunciado el veto en Naciones Unidas), si es cierto que lucha con fuerza por encaramarse a esta.
    Además tampoco creo que el reconocimiento por parte de Hamas del estado de Israel sea tan importante como se nos quiere hacer creer. Por un lado es evidente que la “amenaza” que estos representan para la seguridad de Israel es, básicamente, la de un niño con tirachinas contra un tanque, y por otro lado bastaría con recordar que, por ejemplo, España y Gran Bretaña llevan a vueltas con el reconocimiento del estatus de Gibraltar casi tres siglos, y ahí los tienes de la manita en la UE, la OTAN, y en varias guerras humanitarias de esas que hacemos contra el infiel.
    En fin, que ya se sabe que la política es el arte de lo posible.

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