miércoles, 26 de octubre de 2011

La ilusión liberal

Si nos hubiesen hecho caso cuando proponíamos “menos Estado, más mercado”, ahora no tendríamos estos problemas. Pero el caso es que la mentalidad estatalista (lo que Breivik llama “marxismo cultural”) sigue siendo la dominante y la que nos ha llevado a esta debacle actual.
Por ejemplo, todo habría ido mucho mejor si el Estado no se hubiese metido en el terreno inmobiliario y si hubiese liberalizado totalmente el sector para que cualquiera pudiese ser “agente urbanizador” sobre cualquier terreno, suprimiendo las distinciones en los Planes Generales entre suelo urbano, urbanizable, no urbanizable, protegido y todas esas formas que tenía el Estado de evitar que la oferta crease su propia demanda, como dicta el sentido común. Lo dijimos y no nos hicieron caso y ahora se persiguen delitos de corrupción política que se habrían evitado si se hubiese dejado el asunto en manos del mercado: habrían sido imposibles los pelotazos, las permutas y la información privilegiada por parte de los políticos (que, aunque sean locales, no por eso son ajenos a la estructura del Estado). Desgraciadamente, no creemos que un partido socialdemócrata como el Partido Popular se vaya a atrever a liberalizar el sector, tal vez por el síndrome del gato escaldado. Pero esto último no tiene nada que ver con nuestra propuesta.
Otra que tal: son frecuentes los lamentos por los centenares de miles de personas que no tienen ningún tipo de empleo, ayuda o subsidio. Craso error. Porque aquí, de lo que hay que quejarse es de los que cobran el subsidio de desempleo que hace que no busquen activamente trabajo porque tienen al papá Estado acudiendo a sus necesidades. Los que no reciben nada ya se espabilarán y, aquí (oh milagros de la mano invisible), su demanda de empleo no-subsidiado creará  su oferta de trabajo con salarios cercanos al punto de equilibrio entre la oferta y la demanda y sin las rigideces del intervencionismo estatal imponiendo un salario mínimo.
Parece que va a haber problemas con las pensiones con o sin “pacto de Toledo”, innecesario intervencionismo estatal. Si nos hubiesen hecho caso, las pensiones tendrían que haber sido privadas con lo que el Estado no tendría que estar ahora haciendo cuentas sobre la esperanza de vida de la población y su evidente envejecimiento: cada cual recogería en su vejez lo que hubiese ido aportando en su plan de capitalización. Cierto que no en todas partes ha funcionado bien (el caso chileno es interesante al respecto), pero es evidente que unas pensiones privadas dan mucha más garantía que las dependientes de un Estado, encima manirroto y que va a tener la tentación de subir impuestos con lo que se reducirá la actividad económica y, con ello, el desempleo que querrán erróneamente subsidiar.
Es también evidente que hay demasiados funcionarios que cobran mucho y trabajan poco. El caso de la educación es tal vez el más claro y ya hicimos nuestras propuestas de “menos Estado” no solo para “adelgazar” a éste sino, sobre todo, para mejorar la educación y llegar a niveles de excelencia que solo la competencia entre centros puede conseguir. Los funcionarios se contentan con fichar y no hay competencia teniendo una población cautiva prácticamente obligada a asistir al centro más cercano. ¿Dónde están las mejores universidades? En los Estados Unidos. ¿Cómo son en su mayoría? Privadas. Pues eso.
¿Qué le tenía que haber quedado al Estado? Pues “ley y orden” y algo, no mucho, de infraestructuras. Decimos no mucho porque también pueden ser llevadas con mayor eficiencia por el sector privado que abarata costes, no tiene funcionarios de por vida y muestra mucha más agilidad a la hora de tomar decisiones que afectan al dinero de los propietarios y no a abstractos “bienes comunes” que nadie sabe quiénes son. Está el problema de los monopolios (por ejemplo, no se puede elegir entre dos aeropuertos si se quiere salir de Alicante), pero siempre tuvimos soluciones para el mismo.
El problema, para nosotros, es saber por qué no nos hicieron caso y siguieron con su estatalismo sovietizante como si no supiésemos que la URSS se hundió por nulo funcionamiento liberal. Lo peor es que ahora ya es tarde y los Bancos y Cajas corren presurosos, junto a las grandes empresas, a recibir del “Estado de Bienestar para Ricos” las ayudas y subsidios que nosotros negábamos para los demás. Y es que, tal vez, a nosotros se nos vio el plumero de a favor de quiénes estábamos entonces (y ahora). Menos mal que Grecia ya indica el camino a seguir.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

4 comentarios:

  1. Ufff... Sr. Tortosa, casi casi me convence :)

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  2. Quiero creer que cuando dice que el PP es socialdemócrata, se refiere a que pertenece a la nueva vertiente llamada la tercera vía, más social-liberal cuyo mayor representante fue Toni Blair y que mantiene los mínimos servicios del estado del bienestar.
    Tambien quiero creer que este artículo es una ironía en general de lo que ha provocado el liberalismo económico que encima culpa al estado de los problemas provocados por entrometerse, y por lo que éste tiene la obligación y la responsabilidad de proteger al gran capital, en vez de a sus ciudadanos.
    Jose Maria fui alumno suyo en el curso 1999-2000, cuando acabé mi carrera académica y empecé la personal, pero los años anteriores fui un seguidor suyo en la sombra (por eso cogí sociología comparada el último año). Como le conozco un poco y creo que llegó a influenciarme su manera de pensar y analizar los "problemas" o hechos sociales, pienso estar en la interpretación correcta. Pero lo cierto es que este artículo no todo el mundo puede haberlo entendido igual, por lo que me gustaría que ud. mismo lo explicará a los que no lo han comprendido, pues la mejor manera de enseñar es haciéndose entender. Un fuerte abrazo de su todavía y por siempre alumno.

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  3. Jose, el artículo no está escrito para decir lo que hay que pensar sino para que se piense. Y, efectivamente, tiene varios detalles que, leídos con tranquilidad y no como si fuese presa, hacen ver que no se trata de una ironía sino de un sarcasmo. Lo de la socialdemocracia del PP es uno de ellos. Pero hay más.
    Gracias por tu abrazo, que te devuelvo. Y espero que todo te esté yendo bien, a pesar "de la que está cayendo".

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  4. Aclaremos: el Partido Popular español es tan socialdemócrata como el Baratiya Janata indio o el Partido Liberal de Austria o la Unión de Centro Democrático suizo (que puede aumentar sus votos en las próximas), el Partido por la Libertad holandés o el Partido del Pueblo Danés. Son tan socialdemócratas como yo lagarterana.

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