viernes, 16 de septiembre de 2011

Va de bancos

Inisto: si debes un millón, estás perdido; si debes mil millones, el que está perdido es el Banco. Quiero decir que la nueva forma que adquiere la crisis no es crisis de la deuda de los endeudados gobiernos, empresas y familias (aunque, en el caso español, como también he dicho, la suma de las tres deudas supone tres veces el PIB), sino de los bancos. Eso sí, ahora algunos Bancos centrales se ponen de acuerdo para correr en socorro del vencedor, es decir, de los Bancos no centrales y recapitalizarlos a los pobrecitos.
Por eso me fascina la historia de esta empleado de la Unión de Bancos Suizos, amable y muy educado, de buena familia y muchos amigos, que habría hecho transacciones fraudulentas del orden de los 2.000 millones de dólares, razón por la que ha sido arrestado con gran asombro por parte de colegas y amigos que no se lo podían ni imaginar.
Dos posibilidades: los Bancos (incluido UBS) están llevados por chapuceros que no se dan cuenta de una cuantía como la de 2.000 millones de dólares hasta que la cosa ya ha pasado. No me puedo creer, como los colegas y amigos del joven de 31 años, que las operaciones pasasen inadvertidas hasta llegar a la montaña de dinero por la que ha sido arrestado. Cierto, dicen los jefes, fueron operaciones "no autorizadas" (faltaría más). Y cierto que los operadores se encuentran bajo fuerte presión para obtener beneficios para su Banco (mientras las cosas fueron bien, era fácil; ahora, con la exposición a deudas de clientes y de otros bancos, se ha vuelto más difícil).
La otra posibilidad, reconozco que muy malévola, es que se trate de un chivo expiatorio de los males del Banco. No se olvide que Israel podría estar sustituyendo a Suiza en la noble tarea de ayudar a la evasión de impuestos de los ricos a través de fondos secretos. De todos modos, el suceso que comento ha sido en Inglaterra, pero los Bancos no tienen patria.
No es la primera vez que se produce, incluso antes de la crisis, un hecho semejante en Banco de reputada solvencia, seriedad y secretismo. Pero voy a ver si me entero de dónde están esos 2.000 millones de dólares que, supongo, no se encuentran debajo de un colchón en el apartamento de Kweku Adoboli. Eso sí, los altos ejecutivos saldrán sin un rasguño como ha sucedido con los que llevaron a la quiebra de Lehman Brothers, a diferencia de sus acreedores. ¿Igual que la CAM en Alicante?

No hay comentarios:

Publicar un comentario