martes, 6 de septiembre de 2011

Homenaje

Primero fueron a por los sindicatos. Bien es verdad que estos se lo habían ganado a pulso, planteando confrontación en temas ajenos a su razón de ser y olvidando lo que se supone es el motivo de su existencia. Pero la campaña fue sistemática: noticias sobre la "dolce vita" de los dirigentes, publicación de las subvenciones recibidas y su traducción en clientelismo, casos en los que los "trepas" habituales habían usado el sindicado para ascender en otros campos (políticos, académicos), incoherencias varias. Pero tú no eras sindicalista y no te preocupaba que hubiese o no hubiese sindicatos.
Después van a ir a por los partidos. Bien es verdad que estos se lo están ganando a pulso, planteando politiquerías nimias y olvidando los problemas de fondo que realmente preocupan al ciudadano y a los que deberían dar respuesta los partidos. Pero la campaña será sistemática: gastos fastuosos de funcionamiento, corrupción interna y externa, financiaciones ilegales, "pecadillos" varios. Pero tú no eres militante y no te preocupa que haya o no haya partidos.
Finalmente irán a por ti y verás entonces que no hay quien te defienda. 
Tres responsables, por tanto: los interesados (que haberlos, háylos) en acabar con sindicatos y partidos, los dirigentes de sindicatos y partidos que han procurado hacerlo lo peor posible y... tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario