viernes, 19 de agosto de 2011

Marxismo eurocéntrico

En una cadena de citas que acaban en Marx, me encuentro con esta: 
“el obrero ordinario inglés odia al obrero irlandés a quien ve como un competidor que pesa sobre su nivel de vida (haciendo bajar los salarios). Se siente superior al Irlandés ya que pertenece a la nación dominante y pasa a ser así un instrumento de los aristócratas y de los capitalistas ingleses contra Irlanda, reforzando así su poder sobre él mismo. (...) Este antagonismo es el secreto de la impotencia de los obreros ingleses a pesar de su organización. Es el secreto del mantenimiento de la dominación capitalista".
Puede aplicarse ahora al obrero ordinario de país central que se siente superior al obrero de país periférico, sobre todo si aparece en su propio territorio (los humanos son animales territoriales) como inmigrante. El "proletarios de todos los países, uníos" se queda en un deseo, pero no en una constatación: el sistema se mantiene precisamente porque el internacionalismo no lo practican los "proletarios" sino "los aristócratas y los capitalistas" globalizados. Y así parece que ha sido por lo menos hasta ahora y puede extenderse a las complicadas relaciones entre "proletarios" blancos y "proletarios" indígenas en países con presencia de estos últimos y entre "proletarios" locales y "proletarios" inmigrados en países de fuerte inmigración.
Por lo que aparece en la cadena de citas que a mi vez cito, don Carlos también sabía que lo que él estaba contando no se refería al mundo mundial sino únicamente a Europa y, estirando estirando, a los Estados Unidos. Ni siquiera a Rusia (de eso se encargaría Lenin y lo destrozaría Stalin). Y, por supuesto, de ninguna manera pretendía que se aplicara a la China, África y América Latina. Esto último parece que lo entendió el peruano Mariátegui y no lo entienden los que se aferran al marxismo como biblia de explicación de lo que está sucediendo en nuestros días en  el mundo: ni su ámbito de análisis era el que ahora habría que aplicar ni las condiciones a las que se aplicaba son las que ahora existen ni hay modo de tomar como unívoco un conjunto de textos contradictorios. Por ejemplo, lo que analizaba sobre el colonialismo inglés en la India pronto podría ser algo a ver en la dirección contraria: Inglaterra como país decadente y la India como país emergente. Eso sí: no hay que echar al niño con el agua sucia. Hay mucho que recuperar.
Curiosa la actitud hacia los textos sagrados. Los fundamentalistas pretenden que hay que tomarlos en su literalidad ya que son eternos y universales, es decir, sirven para todos los tiempos y todos los espacios sin necesidad de interpretación. Los más abiertos intentan compaginar el texto con las nuevas realidades ya que sirven de inspiración, pero no son aplicables en su literalidad a cualquier situación.
Si se quiere dar un salto (o hacer una piruetaa), sugiero pegar en el navegador esta dirección (http://www.fst.rnu.tn/kbs/All_fichiers/Articles/Slides.Newap.ppt) ya que el mero clic no suele funcionar aunque lo pongo por si acaso. Se trata de un powerpoint en inglés que me envía un colega, evidentemente musulmán, tunecino por más señas, en el que trata de compaginar su profesión de científico con su profesión de fe a propósito de la edad del mundo. Si se ven las citas que hace de la Biblia cristiana (y de la Torah), se entenderá la diferencia entre fundamentalista (el que toma tales textos como unívocos en su literalidad) y no-fundamentalista, habiendo como hay posiciones intermedias como la  de los que intentarán hacer la aplicación "correcta" del texto a las nuevas circunstancias (el caso del colega y el caso de algunos neo-marxistas) y, todavía más sensatos, los que reconocen las evidentes contradicciones en textos heterogéneos (por lo menos el Corán fue dictado de una tacada a Mahoma). Para el caso cristiano, el ejemplo es el de la contradicción entre evangelistas a la hora de determinar el día en que se produjo la "última cena". Que algunos marxistas (y tal vez el mismo Marx) confundieran el mundo con "su" mundo es comprensible.

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