lunes, 22 de agosto de 2011

Libia: los medios y los fines

No sé si es de Maquiavelo lo de que "el fin justifica los medios", o de un supuesto comentarista de El Príncipe, pero reconforta encontrar un congresista estadounidense que pone negro sobre blanco la barbaridad cometida en el caso de Libia por "occidente": Estados Unidos al mando de los miembros de la OTAN que se han apuntado a la aventura liderada por Francia y Alemania. Si "el fin justifica los medios", nada que añadir, de modo que un fin noble como la independencia de un pueblo justificaría el asesinato indiscriminado de inocentes bajo bombas terroristas y la violación sistemática del derecho internacional y hasta de los derechos humanos. No se trata de ETA, se trata de la OTAN y de sus andanzas en Libia.
El artículo que cito, en ningún momento defiende a la dictadura de Gadafi, aunque alguno de los comentarios al mismo recuerdan los tiempos en los que se podía decir "Libia va bien" y no se defendía la dictadura sino a Gadafi y lo que podía significar (me refiero, por mi parte, a Aznar, Moratinos y Juan Carlos de Borbón, sin ir más lejos).
El artículo repasa cómo "occidente" ha violado sistemáticamente las resoluciones de Consejo de Seguridad enviado armas a los rebeldes (contra la resolución 1970) e interviniendo activamente (contra la resolución 1973) en la guerra civil de estos seis meses con daños colaterales, es decir, matando de manera indiscriminada a inocentes bajo bombas que, sí, se podrían llamar terroristas. En Trípoli la OTAN no ha hecho lo que se supone tenía que haber hecho e hizo en Bengazi: impedir la masacre. En realidad, ha colaborado en uno de los bandos de una guerra civil que, como todas las guerras y en especial las "civiles", no se ha caracterizado precisamente por la aplicación escrupulosa de los acuerdos y protocolos de Ginebra.
"Occidente" también ha practicado una discreta doble moral, como para ir dando lecciones al mundo y extender certificados de buena conducta a los gobiernos amigos y de mala conducta a los gobiernos menos amigos sin que la conducta tenga nada que ver en el certificado y sí el carácter de amigo o menos amigo. Hay que repetirlo: Gadafi ha sido un paria, fue acusado de terrorismo (Lokerbie), pero después del 11-S había sido acogido en el seno de los amigos y, por tanto, había recibido el correspondiente certificado de buena conducta refrendado por los aduladores de los Estados Unidos,  y pelillos a la mar. Demasiados mitos en torno al sistema y al personaje. Y una prueba más de estos increíbles cambios en el humor "occidental": el condenado por haber puesto la bomba en el avión que explotó en vuelo sobre Lokerbie fue encarcelado mientras Gadafi era mal; liberado, "por motivos humanitarios", cuando Gadafi era bueno; y ahora, que vuelve a ser malo, se pide ¡que vuelva a la cárcel!. Vivir para ver.
Tal vez el congresista sea un tanto optimista sobre las posibilidades de negociaciones y acuerdos, pero no puedo menos que compartir la vergüenza que trasluce por el comportamiento de "occidente".
No. No comparto la idea de que "el fin justifica los medios". Hay medios execrables, se apliquen a los fines que se apliquen. Y en este caso, "occidente" los ha utilizado sin ningún complejo.

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