domingo, 14 de agosto de 2011

¿Está loco Breivik?

Es una buena línea de la defensa. Igual que, para el fiscal, la línea es declarar lo sucedido como crímenes contra la humanidad. Por un lado, lograr la absolución o, por lo menos, pena mínima y, por el otro, conseguir la pena máxima que permite la ley vigente. Lo menos que interesa en un juicio es la verdad: cuentan los intereses de unos y otros.
Pero, con independencia del interés procesal, ¿tiene sentido hablar de la locura del noruego?. Creo que no. Si está loco, hay que declarar igualmente locos a los etarras que pusieron una bomba que hizo saltar por los aires un autobús lleno de militares. He pasado esta mañana frente al monumento en Madrid que lo conmemora igual que me sigue impresionando el espacio dedicado en la estación de Atacha a las víctimas de otro atentado llevado desde una ideología diferente. No se habló, en ninguno de los dos casos, de locura.
Tampoco se habló de locura cuando el presidente Truman decidió asesinar a un montón de civiles en Hiroshima justificándolo, encima, con una referencia a que se trataba de una base militar (?).
Algo se dijo sobre la locura de Stalin cuando, bajo sus órdenes, se asesinó a millones (tal vez seis) de compatriotas, asunto del que trató Kruschof en su "informe secreto".
Y algo más se dijo sobre Hitler y su "solución final" para la "cuestión judía". Tal vez otros tantos millones (espero no se llevado a la cárcel por ese "tal vez": tanto me da que fuesen 6 millones o que faltasen 327 muertes para llegar a los 6 millones; en todo caso fue una barbarie salvaje y lo sería con un único muerto por el mero hecho de ser judío).
No es locura tener determinadas ideas que uno no comparte y que llevan a determinados comportamientos que a uno le horrorizan.  Pero todos ellos fueron increíblemente racionales al poner sus medios para alcanzar sus fines. Podemos discutir sus fines, podemos espantarnos por sus medios y podríamos analizar su esos medios llevan a esos fines. Pero cualquier cosa menos locura. Es condición humana. O, si se prefiere, una cosa es ser un psicópata (en el poder o marginal) y otra cosa es estar loco.

3 comentarios:

  1. Pero detrás de este hombre hay otros y a esos otros no se les va a juzgar.

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  2. Cierto, pero se juzgan los delitos, no las autorías intelectuales caso de haberlas.

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  3. Habría que tirar del hilo. Aunque antes habría que tener mucha información. En fin.

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