jueves, 25 de agosto de 2011

Economistas, sociólogos y albañiles

Al otro lado de mi patrio ("sombrío y encalado") he escuchado al dueño de la casa despotricar contra el albañil que estaba cortando los azulejos que iba a instalar en su patio. Los errores, si no se pagan, por lo menos reciben la correspondiente reprimenda por parte de los que mandan en cada caso.
No es tan claro que eso suceda con los economistas cuyas "innovaciones ideológicas" se pueden estudiar como cualquier otra innovación y así se hace en este artículo del que únicamente he leído el resumen (habría que pagar para leerlo entero y mi interés por el asunto no da para tanto, además de que, en cuanto pase de su etapa de "en prensa" igual ya ni se puede encontrar en esa dirección). Pero algunas cosas del mismo me han llamado la atención.
Basándose en tres de dichas innovaciones (privatizaciones, independencia del Banco Central y reforma de las pensiones) encuentra que uno de los factores que inciden en su aceptación es la presencia de economistas entrenados en los Estados Unidos. Claro que la discusión interna cuenta, pero es buena señal que gente de escuelas de negocios de Columbia y Georgetown se planteen lo que, traducido, sería el papel de difusión de una ideología (estadounidense en este caso) que tienen las ciencias económicas convencionales o dominantes en países fuera de los Estados Unidos.
Si estuviera en clase, éste sería un bonito ejercicio. Se trata de ver hasta qué punto puede ser cierto lo de la difusión de la ideología económica cuando se ve este índice construido para el BBC World Service. Se trata de lo que economistas primero y sociólogos después llamaron "cultura empresarial" y es el resultado de una encuesta a una veintena de países indicando cuáles tienen una cultura (mentalidad dominante) más apta para la empresa.

Evidentemente, los Estados Unidos son los que están mejor situados. Lo cual no quiere decir que los haga más aptos para sobrevivir a la que está cayendo. Tampoco quiere decir que los que estén peor situados, tendrán mayores dificultades económicas (véase lo que sucede con los países "emergentes"). Lo que quiere decir es que los que hicieron la encuesta pensaron en los valores estadounidenses (valoración de la creatividad en el país, dificultad para montar un negocio propio, valoración de los que lo montan y facilidad para llevar las propias ideas a la práctica) como el modelo a seguir y, claro, los Estados Unidos daban mejores puntajes. Es una forma más de colonialismo.
He tenido que recordar lo que fue el proyecto Camelot, planteado explícitamente para usar las ciencias sociales como herramienta de penetración ideológica de los Estados Unidos en América Latina en los años 60. Cuando intentamos que uno de los textos clásicos sobre su auge y caída (el de Johan Galtung, que algo tuvo que ver en el asunto) fuese publicado en la sección correspondiente de la Revista Española de Investigaciones Sociológicas, del gubernamental Centro de Investigaciones Sociológicas, fue rechazado por motivos que no me quedaron claros. Por suerte, está publicado, en castellano, en la Revista Mexicana de Sociología. O sea, que en todas partes (y en todas las disciplinas) cuecen habas y en la mía a calderadas. La diferencia está en que los sociólogos pueden influir en la ideología tout court, pero raras veces en la política, cosa que no sucede con los economistas: su influencia en la política es mucho mayor... y está relacionada igualmente con la ideología.
La ideología de los albañiles (a no ser que se les llame con su nombre en francés, maçon, masón) no parece tan importante para lo que acaban haciendo. Ventaja que tienen, pero, a cambio, reciben más reprimendas por parte de los que mandan. Tal vez cuestión de clase.

5 comentarios:

  1. José María!... Carlos, de la maestría de Desarrollo Local, en el Ecuador... Es grato degustar de sus acertados comentarios, y como economista y como masón, a pesar de lo fuerte de las palabras, me permito indicar que muchas de las cosas señaladas ocurren, y lamentablemente por personas que no disponen mas que de sus billeteras al momento de pensar por los demas. Saludos.

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  2. Soy sociólogo: no hay nadie perfecto. Y la broma sobre los "albañiles" no tiene, como sabes, ninguna mala intención hacia los masones entre los cuales tengo algunos muy queridos amigos.

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  3. José María, creo que entre sus intensiones pienso que jamás estaría las malas, aunque todos llevamos dentro de nosotros la dualidad, jaja!. Es grato para mi, como alguna vez conversamos, el hecho de haber contado con sus apreciaciones a cerca de la masonería, pero como cualquier institucion, y como ud sabiamente lo ha señalado, nadie ni nada es perfecto, mas cuando se trata de aspectos creados por el ser humano. Me gusta mucho su blog, con el me entero de algunos aspectos muy interesantes, muy bien "sazonados" con su amplio conocimiento. Saludos!

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  4. Gracias, Carlos. Ya sabes: libertad, igualdad y fraternidad. Y, en mi caso, escepticismo.

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  5. Ya somo dos José Maria... aunque la fé mueve montañas... Gracias a Ud!...Saludos!

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