lunes, 8 de agosto de 2011

9 de Av

 Lo tomo del Ha'aretz de hoy. Es el artículo de un rabino del que reproduzco este párrafo porque coincide con lo que escuché en la madrugada del domingo en el espacio radiofónico "La voz de la Torah". Se trata del ayuno del 9 del mes de Av (Tisha B'Av, ayuno en Av) para conmemorar lo que, en la tradición judía, es fecha en la que se han producido sucesivas catástrofes o tragedias. Esta es la lista del rabino:
Though the Mishna states that five tragedies occurred on Tisha B’Av, the list has grown. In addition to the sin of the spies, the destruction of the temples, the putting down of Bar Kochba’s revolt, and the plowing under of the Temple Mount by the Romans, lists of the calamities that have befallen our people on Tisha B’Av now include the expulsion of the Jews from Spain in 1492, the outbreak of World War I in 1914, and the mass liquidation of Jews in the Warsaw Ghetto in 1942.
 Me resulta imposible saber si esos hechos se produjeron en tales días: los meses judíos (lunares) no coinciden con los del calendario gregoriano. Además, las fechas de algunos de esos sucesos son fruto de la tradición, y no resultado de documentación fiable, como la destrucción del primer y segundo templo. La expulsión de los judíos de España supongo que sí tiene una fecha y estoy dispuesto a aceptar que fue un 9 de Av. Pero la lista me parece un poco extraña: no parece que el comienzo de la I Guerra Mundial (la Gran Guerra antes de que tuviésemos que numerarlas) sea particularmente especial para los judíos, aunque sí el exterminio en el gueto de Varsovia. Pero, sobre todo, lo que el rabino llama "pecado de los espías" y que supongo que se refiere a los espías (judíos) que el judío Moisés envió a la Tierra Prometida antes de su conquista (sic) y que regresaron contando mentiras sobre la misma con lo que el Pueblo Elegido tuvo que ir vagando por el desierto por tantos años. Y lo extraño es que la lista de males causados al pueblo de Israel comience por males causados por algunos de sus miembros.
Este año, día más día menos, coincide con la caída de las Bolsas después de que Standard&Poors rebajase el "rating" de los Estados Unidos y amenazase con rebajarlo todavía más si no se portan bien. Ha sido el 8-9 de agosto, aunque no creo que tenga que ver con el pueblo judío aunque sí con la Bolsa israelí, que ya cayó un 7 por ciento el domingo. El año que viene, el día de ayuno será en julio, entre el 28 y 29. Como desde 1942 no ha habido hechos dignos de ayuno, veremos qué sucede el año que viene, cuando, según otras tradiciones igualmente respetables (o, mejor, según determinadas interpretaciones -algo menos respetables- de otras tradiciones), se acabará el mundo y ya no habrá que ayunar porque no habrá ayunantes que puedan hacerlo.
Bajando a lo inmediato y mundano, y dejando las conmemoraciones, interesante que los "indignados" israelíes (supongo que judíos y no judíos) estén cambiando la idea de qué es ser israelí (y, supongo, de qué es ser judío). Las religiones (se incluye la próxima visita del Papa a Madrid a donde yo voy mañana también, pero no con los jóvenes) no suelen ocuparse de esas minucias como el coste de la vida, la falta de alojamientos, los empleos, el bienestar material. Están demasiado ocupados con su interpretación del pasado como fuente de prácticas rituales presentes. Casi como los políticos. Israelíes, por supuesto.

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