lunes, 18 de julio de 2011

Otro fin del mundo

Las religiones, entre otras cosas, son excelentes remedios para los problemas que ellas mismas plantean. Por ejemplo, el budismo afirma (y el budista cree) que estamos condenados a transmigrar eternamente de un cuerpo a otro y esa transmigración, que otros juzgarían entretenida, el budista la juzga muy desagradable. Ya tenemos, pues, el problema. ¿La solución? El nirvana, que se logra con la iluminación.
Ayer, por las Ramblas de Barcelona, dos personas llevaban una pancarta en la que, más o menos (no lo recuerdo literalmente) decían (en castellano por un lado y en catalán por otro): arrepentíos, el anticristo en carne mortal ya está entre nosotros y el mundo se acaba Mateo 24:14. Lo de arrepentíos se refiere a un problema creado por la propia religión: el pecado del que hay que arrepentirse so pena de ir de cabeza al infierno, cosa que, además, si no se ha producido a la muerte de individuo, se producirá cuando "acabe el mundo". También aquí hay, como se ve, solución para el problema creado por la religión misma: el arrepentimiento (los católicos añaden la confesión verbal, que es más segura que el arrepentimiento) para borrar el pecado que lleva a la condenación eterna. 
En mi ignorancia (o en mi falta de memoria, para ser exactos), la cita del evangelista me dejó perplejo. No recordaba el texto, pero me extrañaba que se adujese como prueba de lo que decía la pancarta un versículo escrito muchos siglos atrás y que, por tanto, tendría que haber estado vigente durante todos esos años, es decir, que el anticristo ya estaba entre nosotros y que el mundo se iba a acabar. San Google vino en mi ayuda ya que pude ver el texto de Mateo 24:14 que dice: "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin".
Lo que me faltaba. O el texto no tenía nada que ver con la pancarta o la pancarta era un medio más de acelerar el fin que, por otro lado, tampoco tengo muy claro de qué fin se trata. Los versículos anteriores dicen del 10 al 13:
En aquel tiempo muchos renegarán de su fe, y se odiarán y se traicionarán unos a otros.
Aparecerán muchos falsos profetas, y engañarán a mucha gente. Habrá tanta maldad, que la mayoría dejará de tener amor hacia los demás.Pero el que siga firme hasta el fin, se salvará. [y después ya va el 14 ya citado: "y será predicado el evangelio etc."]
De momento, y por si acaso el fin no viene por que el anticristo ya esté entre nosotros o porque falsos profetas anuncien el fin del mundo, sino porque se produce un colapso de la especie humana por la mezcla de crisis energética, alimentaria, ambiental, económica y democrática que atraviesan muchos países del mundo (si no todos o el Planeta entero), aconsejo leer este excelente texto (o aquí) de cuya existencia he sabido después de escuchar una no menos excelente conferencia de su autor. Compréndase que la pancarta de las Ramblas me viniese a cuento. Y que arrepentirse no sea suficiente si se quiere mantener a la especie humana en este Planeta.

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